Los británicos de Almería ya piensan en obtener la nacionalidad española

  • Con el objetivo de no perder los derechos adquiridos Creen que pierden poder adquisitivo desde el primer día "A los que vivimos fuera nos han olvidado", lamentan

761.000 británicos viven a día de hoy en España, unos 14.000 en la comarca del Almanzora. Y en el caso de los españoles que residen en Gran Bretaña, se cifra en unos 200.000. El perfil de unos y otros quizás es distinto, pero las preocupaciones tras el 'Brexit' son similares; la pérdida de derechos y de nivel de vida, y sobre todo, la incertidumbre sobre lo que va a pasar a partir de ahora.

En el caso de los jubilados británicos que residen en el Valle del Almanzora, la mayoría se muestra contrario a esta decisión, hay quien lo califica incluso de "nefasto" como Lenox Napier, que lleva cuarenta años viviendo en Mojácar y no oculta su indignación. "Los británicos que vivimos fuera no tenemos derecho a votar por la ley de los 15 años, vivimos en Europa y estamos felices, ellos tienen miedo de los extranjeros, me parece muy mal esta decisión. Nosotros estamos olvidados, nadie nos puede decir que nos va a pasar, porque a nadie le importamos". Se refiere a los miles de jubilados británicos que residen en el norte de la provincia, propietarios de viviendas y que en la última década se han instalado en la zona atraídos por el sol y el buen nivel de vida gracias a sus pensiones en libras.

"Vamos a perder la tarjeta sanitaria europea, no podremos votar en las elecciones locales ni tampoco podremos ser elegidos en los ayuntamientos, nuestro poder adquisitivo ya ha bajado más de un 10% el primer día" se quejan mientras disfrutan de un café al sol en las terradas de Albox. Estas son algunas de sus mayores preocupaciones; temen además que se les exija un permiso de trabajo, visa o cuentas para residir en España, que aumenten sus impuestos y que el día de mañana sus pensiones no sean suficientes para vivir como hasta ahora en España.

Karina es una joven inglesa que lleva años residiendo en la zona y por su trabajo sintetiza las opiniones de los que a diario visitan una cafetería casi exclusiva para ciudadanos británicos, con horario british y comida calórica a tempranas horas de la mañana. "Aquí la mayoría de los que viven son jubilados o pensionistas que recibirán menos dinero como consecuencia de la devaluación. Muchos no tienen la tarjeta sanitaria, con esta decisión perderán derechos y con ello su ilusión de poder vivir en España".

En una de las mesas que atiende Karina se encuentran Fran, Maurgen, Alan y Mark, vecinos que viven en El Saliente, una barriada de Albox. Nos dicen que están de acuerdo con la decisión de irse, "ahora hay por delante dos años de negociaciones" aseguran. El argumento más recurrente entre los que están a favor de marcharse de Europa radica en la libre circulación de las personas; entienden que los inmigrantes quitan empleo a los locales y se transforman en una carga fiscal para el contribuyente.

Pero también hay ingleses que unas horas después de conocer el resultado del referéndum hablaban ya de la posibilidad de obtener la nacionalidad española para seguir siendo europeos de pleno derecho. El problema es que en la mayoría de los casos se encontrarían con grandes problemas como la necesidad de hablar español o unos procesos de años, que en muchos casos, sería demasiado tiempo para ellos.

En la comarca del Almanzora también hay cientos de personas que a día de hoy residen en Gran Bretaña. Jóvenes, en la mayoría de los casos sobradamente preparados, que decidieron hacer la maleta y buscar nuevas oportunidades laborales. Es el caso de Ana Sánchez, una joven matrona de 26 años que antes que quedarse en casa sin trabajar, decidía aceptar una oferta laboral en el Hospital público de Harlow, a apenas 20 minutos de Londres. Trabaja en urgencias, donde el 70% son sanitarios extranjeros, "las opiniones están muy divididas, hay gente muy patriota y cree que esta es una oportunidad para el Reino Unido de ser una potencia económica. Muchos están en contra de los inmigrantes" nos explica esta albojense que reconoce que quizás este resultado implique tener que volver a España. "Venimos aquí a trabajar en hospitales públicos porque estamos puntuando igual que si estuviéramos trabajando en España. Venimos a trabajar, vivir una experiencia profesional y personal, independencia económica, pero sobre todo, para buscarnos un futuro mejor el día de mañana en España. Si las condiciones cambian, quizás no nos compensa estar aquí".

Esta joven sanitaria es solo un ejemplo de tantos jóvenes españoles con carreras universitarias que viven, trabajan y pagan impuestos en el Reino Unido. Reconocen que esta decisión y la incertidumbre que genera en su futuro, condicionará también su permanencia es Gran Bretaña.

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