Los milicianos leales al clérigo radical Al Sadr se retiran de las calles de Bagdad

  • El Ejército de Al Mahdi pone fin a seis días de intensos combates que dejaron más de 320 muertos

Los milicianos chiíes del Ejército de Al Mahdi, que desde hacía casi una semana se enfrentaban a las fuerzas de seguridad, abandonaron ayer las calles de la capital iraquí mientras se levantaba el toque de queda en Bagdad y se flexibilizaba en Basora.

Tras seis días de intensos combates con las fuerzas de seguridad, el clérigo radical Muqtada al Sadr sacó a sus milicianos de las calles, poniendo fin a los choques que dejaron más de 320 muertos.

Los corresponsales de AFP en Bagdad y Basora dijeron que los militantes desaparecieron ayer y que los combates que devastaron esas ciudades desde el martes habían terminado. Tampoco había combatientes del Ejército de Al Mahdi en Ciudad Sadr, su bastión en el norte de la capital, ni en Kadhimiya, otro gran barrio chií.

"No hay milicianos en las calles", sostuvo Jaffar Suhail, un comerciante de Ciudad Sadr, donde se registraron violentos combates, en los cuales unidades norteamericanas prestaron apoyo al Ejército iraquí. "La vida es normal. Los comercios abrieron nuevamente, y la circulación de vehículos es normal", agregó.

Aunque las autoridades iraquíes prohibieron la circulación de vehículos en Ciudad Sadr, el sector es controlado por el Ejército de Al Mahdi y las fuerzas de seguridad no se encuentran allí para aplicar esa decisión.

El portavoz de los sadristas en el oeste de Bagdad, Hamdala al Rekabi, explicó que "el movimiento sadrista y el Ejército de Al Mahdi cumplen las órdenes de Al Sadr". "Obedecemos las órdenes de Muqtada. Pero a pesar de nuestro compromiso, las fuerzas de ocupación volvieron a bombardear nuestro sector", agregó.

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