La ministra noruega de Justicia dimite tras sus ataques al Partido Laborista

La ministra de Justicia e Inmigración noruega, Sylvi Listhaug, dimitió ayer tras un polémico ataque en Facebook al opositor Partido Laborista, horas antes de que el Parlamento votase una moción de censura contra ella, lo que amenazaba el futuro del Gobierno.

Su salida desbloquea una situación crítica para el Ejecutivo formado por los conservadores, la derecha xenófoba -a la que pertenece Listhaug- y los liberales, después de que el lunes el Partido Cristianodemócrata, su aliado externo, decidiese apoyar la moción contra la ministra, que tenía una mayoría en su contra.

Los medios especularon con que la primera ministra, Erna Solberg, podría ligar la supervivencia del Gobierno a la salida de Listhaug, peso pesado del ultraderechista Partido del Progreso (Frp).

La polémica surgió la semana pasada, cuando Listhaug acusó a los laboristas de dar más importancia a los derechos de los terroristas que a la seguridad de la nación por su negativa a apoyar una propuesta del Gobierno para poder quitarle el pasaporte y la nacionalidad a yihadistas noruegos sin decisión judicial por medio.

La acusación provocó una airada reacción recordándole a la ministra que el Partido Laborista fue la víctima del doble atentado en 2011 del ultraderechista Anders Behring Breivik, con 77 muertos, en la isla de Utøya. Tras recibir fuertes presiones, Listhaug se disculpó con las víctimas pero no por sus acusaciones, lo que hizo que toda la oposición anunciase su apoyo a la moción de censura contra ella presentada por un pequeño partido de izquierda.

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