Bélgica

Al menos cinco muertos en un ataque con granadas y un rifle en Lieja

  • El autor, que es una de las víctimas mortales, ha actuado solo. Hay más de 100 heridos.

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La ciudad de Lieja, en la comunidad francófona de Bélgica, vio este martes alterada su calma habitual cuando poco después del mediodía un hombre abrió fuego contra un grupo de personas que esperaban el autobús en el centro urbano: el último balance oficial es de cuatro muertos, incluido el autor, y más de cien heridos, entre ellos un niño de dos años en estado grave. Entre los fallecidos se cuenta el autor del atentado, Nordine Amrani, de 33 años, quien se suicidó poco después de cometer la acción de un tiro, informaron fuentes policiales. Amrani era conocido por las fuerzas de seguridad belgas, dado que hace tres años fue condenado a 58 meses de cárcel por posesión ilegal de armas, entre ellas fusiles de precisión y lanzacohetes.

"El autor actuó solo. Disparó contra la multitud y después se inmoló", aseguró el alcalde de Lieja, Willy Demeyer. Además del suicida, los fallecidos son dos adolescentes de 15 y 17 años, una mujer de 75 y un niño de dos años. El automóvil de Amrani fue encontrado en las inmediaciones del lugar. Un equipo de artificieros colocó varias cargas explosivas en el coche, ante el temor de que en su interior hubiese una bomba.

El lugar de la tragedia, la céntrica Plaza Saint-Lambert, está a pocos metros del palacio de Justicia de Lieja, situada a unos 100 kilómetros al sur de Bruselas. Con cerca de 200.000 habitantes, Lieja es una de las ciudades más importantes de la comunidad francófona de Valonia, en el sur del pequeño país del Benelux. En estos días, la plaza suele estar abarrotada de público pues justo al lado está instalado un mercadillo navideño.

En el ataque, a las 12:30, Amrani utilizó un rifle Kalashnikov, un revólver y granadas de mano ligeras del tipo thunderflash, de forma tubular, similares en su aspecto externo a la carcasa de algunos tipos de fuegos artificiales de uso doméstico. "Salimos fuera, a la plaza, frente al palacio de Justicia, y vimos a una persona que estaba lanzando granadas de mano por todas partes. Todo fue tan rápido que casi no nos dimos cuenta... Empezamos a correr para intentar salvarnos. Cogí de la mano a un niño que estaba a mi lado y me fui corriendo", aseguró Hervé Taverne, uno de los testigos oculares.

Dimitri Degryse, otro de los testigos presenciales, narró lo que vio en ese momento: "Escuché una fuerte explosión... Después otra, vi una columna de humo y luego se escucharon ráfagas de disparos". Samuel, un joven de 24 años, asegura que vio al autor de la acción: "Vi que alguien disparaba con un arma pesada (...) Al menos seis personas estaban en el suelo, como muertas; sin pensarlo, tomé por el brazo a una niña pequeña que lloraba preguntando por su madre. Después vi a un tipo vestido con uniforme militar que lanzaba a diestro y siniestro los thunderflash con una mano y en la otra sostenía el arma".

Amrani, soldador de profesión, era bien conocido por las fuerzas policiales belgas. Tenía 29 años cuando fue detenido por primera vez en 2008 por posesión ilegal de al menos diez armas de distinto calibre, 9.500 unidades de munición y por plantación ilegal de cannabis. En un registro de su lugar de trabajo, los agentes descubrieron que escondía lanzacohetes modelo Law y un fusil AK47.

La fiscal del reino de Bélgica en Lieja, Danielle Reynders, aseguró que el asesino había sido convocado por la Justicia ante las sospechas de que hubiese reincidido en ese tipo de actividades delictivas. Según fuentes policiales, él mismo fabricaba los silenciadores de varias de esas armas y construía, gracias a sus conocimientos en metalurgia, los trípodes de metal para colocar los fusiles así como otros accesorios.

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