Más de 50 muertos por dos atentados con coches bomba en dos feudos suníes de Iraq

  • Los ataques recuerdan la inestabilidad en el norte cuando las fuerzas militares se centraban en combatir contra las guerrillas chiíes

Más de 50 personas han muerto y decenas han resultado heridas en dos atentados con coche bomba registrados en las ciudades iraquíes de Baquba y Ramadi, ambos importantes feudos suníes. En otras ciudades como Mosul y Basora también se han producido ataques que han dejado víctimas mortales, y en Bagdad la violencia sigue y anoche murieron seis civiles y otros 26 resultaron heridos.

El atentado de Baquba -capital de la provincia de Diyala, a 65 kilómetros al norte de Bagdad-, el más grave de los últimos meses, fue perpetrado mediante un coche bomba frente a la oficina del gobierno provincial. Entre los al menos 40 muertos y 80 heridos figuran mujeres y niños, según la Policía, que teme que el balance siga aumentando en las próximas horas debido a que en el lugar de la explosión aún quedan cadáveres atrapados en el interior de varios automóviles.

Las fuerzas estadounidenses situaron el balance de víctimas mortales en 36 y los heridos en casi 70, según un comunicado del Ejército, que señaló que tres autobuses fueron destruidos y diez tiendas quedaron seriamente dañadas por la onda expansiva.

"Estos actos intentan infligir miedo a la población y son sólo otro ejemplo de la crueldad de la insurgencia anti-iraquí", consideró un portavoz estadounidense, la mayor Peggy Kageleiry.

En la ciudad no dejan de oírse las sirenas de las ambulancias, que se apresuran por llegar a los hospitales para intentar salvar a los heridos y volver rápidamente a recoger a más personas. Incluso agentes de la Policía cargaban a los heridos y muertos en sus camiones para trasladarles a los centros sanitarios.

Los cadáveres se amontonaban en los alrededores de los hospitales, cubiertos con sábanas blancas. Dentro, los heridos se distribuían por los pasillos con la ropa ensangrentada y esperando mientras los médicos y enfermeras corrían curando heridas y poniendo vendajes.

Diyala se ha convertido en los últimos meses en uno de los principales campos de batalla entre las fuerzas de seguridad y las milicias suníes de Al Qaeda, que ha reagrupado a sus fuerzas en las provincias del norte después de ser expulsadas de la provincia de Anbar (oeste) y de Bagdad.

Otros cuatro coches bomba

Por otra parte, al menos 13 personas murieron y 14 resultaron heridas hoy como consecuencia de la explosión de un coche bomba a la entrada de un restaurante en Ramadi, capital de la provincia de Anbar (110 kilómetros al oeste de Bagdad), según informaron fuentes policiales y médicas.

Asimismo, tres personas murieron y ocho resultaron heridas tras la explosión de otro coche bomba en el centro de Bagdad. El objetivo del atentado era una patrulla de la Policía iraquí.

Unas horas después, en Mosul, -ciudad situada a 390 kilómetros al norte de Bagdad y, según Estados Unidos, último bastión urbano de Al Qaeda- un coche bomba conducido por un suicida explotó junto a un convoy del Ejército norteamericano. Después, otro coche bomba estalló cuando la Policía iraquí acordonaba la zona. Las autoridades elevaron el balance de víctimas a 17 heridos.

Estos ataques recuerdan la inestabilidad que impera en las zonas suníes de Iraq, al norte de Bagdad, justo en el momento en que la atención se centraba principalmente en los combates contra las milicias chiíes que comenzaron el mes pasado en el sur y en el barrio bagdadí de Ciudad Sadr, en el este de la capital.

A pesar de todo, la mayoría de las tropas estadounidenses están desplegadas en los bastiones suníes del país, que llevaban muchos meses en aparente calma debido al aumento de tropas norteamericanas de mediados del año pasado. De hecho, el Ejército de Estados Unidos había afirmado que la violencia en Baquba había caído un 80 por ciento desde junio de 2007, cuando las tropas lanzaron una gran operación contra las guerrillas suníes.

Ciudad Sadr

También en la capital, seis personas murieron y 26 resultaron heridas esta noche en enfrentamientos entre las tropas de los Ejércitos estadounidense e iraquí y las milicias del clérigo radical chií Muqtada al Sadr, el Ejército del Mahdi, en Ciudad Sadr. 

No obstante, el Ejército norteamericano ha informado de la muerte de al menos diez milicianos en este barrio del este de Bagdad. Tres murieron en un enfrentamiento con las fuerzas terrestres estadounidenses, otros tres en un bombardeo aéreo ordenado posteriormente por los norteamericanos y los cuatro restantes en otro enfrentamiento en la misma zona, según el portavoz militar, teniente coronel Steven Stover.

Asimismo, cinco mujeres y un hombre fueron asesinados en las últimas horas en Mosul. Por una parte, un grupo armado asesinó hoy a una abogada y a su hermana en el este de la ciudad, mientras que varios hombres armados irrumpieron ayer en un apartamento y mataron a tres mujeres y un hombre, según la Policía.

Por último, en dos de las ciudades de mayoría chií más importantes del país, Basora y Kut, grupos de hombres armados atacaron a dos representantes del gran ayatolá Ali al Sistani -que reside en Nayaf-, pero en ambos casos sobrevivieron.

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