Los reformistas iraníes vuelven a confiar en Jatamí como líder

  • El ex presidente considera que la única posibilidad de desbancar a Ahmadineyad es conseguir que acudan a las urnas los más de 11 millones de abstencionistas

Los reformistas en Irán saben bien que expulsar a Mahmud Ahmadineyad del poder no será una tarea fácil, pues el presidente no sólo cuenta con el respaldo de varios clérigos ultraconservadores influyentes, sino también con la poderosa Guardia Revolucionaria, un cuerpo paramilitar.

Los reformistas confían en volver a ganar la mayoría silenciosa cuyos votos le llevaron al poder en 1997, en las elecciones presidenciales con su candidato más firme y gurú político Mohammed Jatamí.

"Lo que buscamos son esos 11,5 millones de personas que no fueron a las urnas las últimas elecciones. Somos optimistas y creemos que vamos a ganar esos votos", dijo Mohammad-Ali Abtahi, ex vicepresidente y actual portavoz Jatamí.

Durante las elecciones legislativas de 2000 y las presidenciales de 2005 casi el 40 por ciento de las censados, especialmente en las grandes ciudades y, sobre todo en la capital, Teherán, no acudieron a las urnas en protesta contra el fracaso de la implementación de reformas.

Los reformistas consideran que esos votos son necesarios para romper la actual mayoría de la que goza en el Legislativo el partido Abadgaran (Desarrollo), de Ahamadineyad, en las próximas elecciones parlamentarias.

"Lo más importante es que todo el mundo vaya a las elecciones. La voz del pueblo debería ser de nuevo el único criterio para formar el sistema político del país", dijo Jatamí durante la campaña electoral en Tabriz, capital provincial de Azerbayán Este.

Tras más de dos años de ausencia, Jatamí, de 64, ha regresado a la arena política iraní como líder de la coalición reformista con el objetivo de poner fin a la dominación del partido de Ahmadineyad en el Parlamento.

Los observadores, sin embargo, consideran que el respaldo a Ahmadineyad y su facción ultraconservadora es aún fuerte en las provincias, especialmente en las zonas más deprimidas, lo que deja pocas oportunidades para los reformistas.

Pero en las grandes ciudades, especialmente en la políticamente relevante Teherán, los reformistas tal vez tengan ocasión de captar votos estratégicos a los partidarios de Ahmadineyad.

Durante el viaje a Tabriz, Jatamí se abstuvo de hablar expresamente sobre Ahmadineyad, pero dijo a los estudiantes congregados en el estadio Aqdami, que la oleada de islamofobia en Occidente podría conectar a Irán con el "talibanismo", en referencia a los extermistas islámicos ultraconservadores que gobernaron Afganistán.

En la actualidad, Jatamí sólo coordina la campaña electoral de la coalición reformista, que también agrupa al partido Karozaran Sazandegi (Los Sirvientes para la Reconstrucción), del influyente ex presidente Akbar Hashemi-Rafsanyani.

La intervención de Jatamí en Tabriz y los viajes que tiene programados por todo Irán parecen apuntar con fuerza que no sólo está ayudando a los reformistas en las legislativas. Los estudiantes de Tabriz lo recibieron coreando "Larga vida a Jatamí, el futuro presidente de Irán" y aseguraron que le darán su apoyo en caso de ser candidato.

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