Alfarería de Italia a Itálica

  • La Casa de la Provincia expone 19 piezas ornamentales de la tradición ceramista de Benevento, vinculada a Sevilla por el Arco de Trajano en honor al emperador.

La sede de la Casa de la Provincia (Plaza del Triunfo) será del 12 al 19 de noviembre un escaparate de piezas únicas de cerámica y artesanía italianas procedentes de la prestigiosa producción de la ciudad de Benevento, cercana a Nápoles.

La exposición está formada por 19 piezas únicas de la cerámica beneventana como azulejos, jarrones, platos, ánforas, joyas, elementos de decoración para baño y cocina, lámparas, benditeras y grabados realizados en arcilla, cristal, vidrio o papel, entre otros materiales, que son representativos de este patrimonio cultural del arte del fuego.

La muestra pretende acercar la tradición artesanal de esta ciudad de la región de Campania y del sur de Italia y sus incursiones en el cristal soplado, el célebre cristal veneciano de Murano y los complementos hechos con cristal de Swarovsky. Y todo elaborado con técnicas heredadas de la Edad Media y perfeccionadas por los maestros ceramistas en los siglos XVII y XVIII con la característica común de las tonalidades brillantes.

Existe un vínculo histórico entre esta ciudad, capital de la provincia de Sannio, y Sevilla, ya que conservan el Arco de Trajano, monumento dedicado al emperador de Itálica levantado en el año 114 después de Cristo en homenaje a su victoria en la guerra romana contra los dacios –hoy rumanos–, y de ahí la oportuna llegada de la muestra.

Esta representación del moldeado de arcilla en la Casa de la Provincia pertenece al Consorcio Manus Sapiens de Benevento y en ella participan algunas de las firmas y talleres de cerámica y alfarería más significativas en la región.

El florecimiento de la cerámica en Benevento es posterior al terremoto que en 1688 destrozó toda la zona y obligó a un proceso de reconstrucción que requirió una numerosa presencia de artesanos de distintas zonas de Italia.

Surgieron en esa época nuevas técnicas para trabajar la piedra, el estuco y el hierro, y los pueblos destruidos tomaron un nuevo impulso y esplendor: la labor de los maestros ceramistas napolitanos se tradujo en la expansión de la producción de cerámica local; las piezas poco elaboradas fueron desapareciendo para evolucionar hacia trabajos de suaves y brillantes colores: amarillo, verde oliva o azul intenso.

La cerámica producida en Cerreto y San Lorenzello experimentó un largo período de fama en el siglo XVIII, ya que grandes artistas como Nicolò Russo y Antonio Giustiniani impulsaron la creación de la Escuela de antigüedades Cerretesi, y posteriormente surgieron otras familias y dinastías de alfareros que poblaron todo el sur de Italia con sus creaciones.

·Casa de la Provincia. Plaza del Triunfo, 1. Del 12 al 19 de noviembre. Entrada gratuita. Horario: de 10 a 14 y de 18 a 21.

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