Canto gregoriano fuera del claustro

  • La Scola Cantorum In Coena Domini, que va a actuar en Lisboa, abre sus puertas a los interesadosl in coena domini Salesianos de Triana. Ensayos los jueves, de 19.30 a 21.30. Teléfonos: 954 22 15 25; 607 55 77 09. Email: 'incoenadomini@ya.com'. Página web: 'www.incoenadomini.com'

La Scola Cantorum se denomina In Coena Domini, explica su director y fundador, Antonio García Herrera, porque debutó el Jueves Santo, el día de la Cena del Señor. Fue en 1990, en la iglesia del ex Convento de la Paz de Sevilla, sede de la Hermandad de la Sagrada Mortaja, aunque su origen se gestó mucho antes.

En realidad, explica Antonio, la mayoría de los 24 miembros que componen actualmente el grupo se conocían desde los años 60, cuando fueron compañeros de colegio en los salesianos y formaron parte del coro escolar.

La vida les separó, aunque buena parte de ellos estudiaron humanidades o su afición musical, que ahora ha vuelto a unirles. Son profesores, funcionarios, profesionales liberales o incluso filósofofos, como el propio Antonio, quien también realizó estudios en el Conservatorio y algunos cursos en el taller de canto gregoriano de la abadía benedictina del Valle de los Caídos, impartidos por monjes del Monasterio de Silos, que pusieron este tipo de música absolutamente de moda hace algunos años.

Ahora, cuando algunos de ellos están jubilados, o prejubilados, aunque se han incorporado algunos miembros más jóvenes, siguen dedicando su tiempo todas las semanas, en los Salesianos de Triana, a ensayar una música que data, explica Antonio, "más de dos mil años de historia".

"Los antiguos cristianos se reunían en las sinagogas y se inspiraron en la cantilación de los judíos, similar a los salmos. De ahí surgió el canto religioso cristiano, que ha ido evolucionando a través de los tiempos, sobre todo en los monasterios".

Es un canto monódico -una sola voz, en oposición al polifónico- lo que explica, según Antonio, que la coral la compongan exclusivamente hombres. Por otra parte, a pesar de ser música eminentemente religiosa -y que prácticamente todos son cristianos- no se requiere profesar religión ninguna para cantarla. "No hace falta ser católico. Es una música relajante, que eleva el espíritu. Y el hombre siempre tiene un sentido trascendente, aunque no crea en religión alguna".

De hecho, están absolutamente abiertos a que cualquiera, "con el único requisito de que tenga un buen oído y buena voz. El resto lo ponemos nosotros", se una a ellos y pueda aprender canto gregoriano. Lo que incluye el latín, una lengua prácticamente marginada en los planes de estudio. "Para eso estamos nosotros", afirma Antonio García Herrera.

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