Circo al más alto nivel con Gabriel Chamé

Cirque Imaginaire. Directores artísticos: Tony Mercer e Iñaki Fernández. Directora circense: Olga Didorova. Consultor artístico: Alexei Nemov. Artistas: Gabriel Chamé, Carlos Salinas, Carlos Jano, Selma Candel, Rubén Llorach, Denys Tolstov, Zoeé Sabattié, Khongorsul Tseyen-oidov, Uugantuya Otgonbayar, Julia Sánchez, Igor Nilolaevich, Savitskyi Olesksii, Lytvyn Yevgen, Dmytro Nowychkov, Dmytro Filevsky, Iegor Liapin, Artem Ratushnyi, Kucherenko Ievgen, Tronin Vyacheslav, Novosolov Anton, Darkan, Anny Laplante, Francis Roberge, Mikiale Yemane, Firmay Gebrekios, Amare Brhane, Gebrehawaiat Teklehaimanot y Tsigab Yibrah. Lugar: Teatro Lope de Vega. Fecha: Miércoles, 7 de diciembre de 2011. Aforo: Completo.

Detrás de este Circo imaginario está Tony Mercer, director artístico y coreógrafo de la compañía Imperial Ice Star que en octubre visitó el mismo Lope de Vega con El lago de los cisnes sobre hielo y que entusiasmó por su espectacularidad y belleza.

Ahora repite la misma fórmula. Si en el anterior fue la danza, en Storm el homenajeado es el mundo del circo. Los artífices no tienen ningún empacho en declarar en su publicidad que estamos ante una versión de El circo del sol para teatros. Valoran, y es cierto, la cercanía de los artistas con los espectadores y el recogimiento que ofrece un espacio cerrado a la italiana. Desde este punto de vista estamos ante un nuevo montaje que se configura como un hijo bastardo, pero guapo y atractivo, de los canadienses.

Hasta aquí las concomitancias. El cambio del Grand Chapiteau al escenario del Lope de Vega es un acierto y la versión, totalmente en español, que los asistentes pudieron disfrutar anoche convirtieron a esta tormenta (Storm) en una maravilla disfrutada por los niños y mayores que abarrotaban el teatro.

Los números acrobáticos rozaron la perfección a la que nos tienen acostumbrados estos espectáculos pero, sin duda, lo que sirvió para que el público se entregara fue la aparición de Gabriel Chamé, viejo conocido de Sevilla, un clown argentino que, en su momento, dirigió a la compañía sevillana Teatro Crónico y que, ahora, hemos tenido el placer de reencontrar como maestro de ceremonias inigualable.

Divertimento asegurado, despliegue de medios como no estamos acostumbrados, luces, lluvias, comparsas. Una excelente manera de pasar la Navidad con nuestros niños.

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