Coixet y Cruz dividen a la crítica de la Berlinale con 'Elegy'

  • La prensa especializada lamenta que la directora se aleje de sus inquietudes

La española Penélope Cruz acaparó ayer los flashes de los fotógrafos y las miradas de los fans en la presentación en el Festival de Berlín del drama Elegy, dirigido por su compatriota Isabel Coixet, que dividió a la prensa especializada.

En esta producción estadounidense, hablada en inglés y basada en el libro The Dying Animal, de Philip Roth, Cruz encarna a una estudiante cubana que inicia una relación con un profesor 30 años mayor, interpretado por Ben Kingsley.

Aunque están enamorados, a ambos les resulta difícil sobreponerse a sus miedos e inseguridades. La película, una de las 21 que compiten por el Oso de Oro, se centra sobre todo en el personaje del profesor, que ve cómo toda su vida se desestabiliza y corre el riesgo de perder la cabeza por amor.

El filme dividió a la prensa especializada. A pesar de los aplausos, algunos críticos echaron en falta una voz más personal de Coixet y no vieron convincente el trabajo de Cruz. Lo atribuyeron a que el proyecto no nació de la propia directora de La vida secreta de las palabras y Cosas que nunca te dije, sino que fue un encargo.

De todas maneras, Coixet aseguró que desde que leyó el libro pensó que alguna vez alguien haría una película y que cuando le ofrecieron el guión de Nicholas Meyer quedó fascinada por cómo captó el espíritu de la novela y de la relación entre los personajes.

"La película trata del amor, de la belleza, de la pérdida de la belleza y de la mortalidad. Es mi paisaje. Sé que no es una comedia. Me encantaría hacer una comedia, pero no tengo las herramientas" aseguró la directora, que relató que en todo momento contó con el apoyo de Roth, con el que tenía largas conversaciones sobre la película.

Por su parte, Kingsley contó que Coixet creó un entorno en el que era muy fácil para los actores trabajar con libertad. Sobre todo las escenas de sexo, rodadas con mucha delicadeza, suponían un gran desafío. "Para un actor, la clave está en la vulnerabilidad", dijo el británico. "Isabel creó un entorno en el que podíamos ser totalmente vulnerables".

Cruz, por su parte, aseguró que los papeles difíciles "son una bendición para los actores". También dijo que es una gran fan de Roth y que tenía el libro en el rodaje como una biblia en la que siempre encontraba respuestas. En cuanto a Coixet, sostuvo: "La comunicación entre nosotras fluyó desde el primer momento. Fue una de las mejores experiencias que tuve y estoy deseando volver a trabajar con ella".

En esta cuarta jornada de la Berlinale, compitió además la iraní The Song of Sparrows, de Majid Majidi, mientras que fuera de concurso se vio Fireflies in the garden, de Dennis Lee, con Julia Roberts, Willem Dafoe y Emily Watson como protagonistas.

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