Contenedores cumple 15 años mientras encara su "expansión" para 2016

  • El festival de arte de acción reduce en esta edición su actividad a una sola jornada, mañana en el CAS, pero anuncia "un giro" para crecer

"Otras veces hemos hecho ediciones que duraron un mes entero y ésta en cambio va a durar una tarde, pero era importante no dejar pasar un año en blanco, además justo ahora, cuando cumplimos 15 años, que son muchos años", dice Rubén Barroso, director y alma de Contenedores, un festival que ha acercado a Sevilla una amplia y significativa muestra del arte de acción nacional e internacional. Algo así como la vanguardia de la vanguardia, cuya manifestación más popular acaso sea la performance, lo que convierte a Contenedores en "una rara avis", reconoce Barroso. "Pero pese a las circunstancias adversas, entre ellas las crisis pero no sólo, por el festival han pasado más de 250 artistas y se han ofrecido más de 400 actividades. Así que Contenedores es patrimonio cultural contemporáneo de Sevilla, y uno de los más insólitos", se felicita Barroso.

Desde su nacimiento como proyecto en el año 2000 y la primera edición celebrada al año siguiente, el festival "ha ido cumpliendo etapas" y toca ya "un nuevo giro" que se concretará en 2016, lo que convertirá la de mañana en el CAS en una "edición de transición" y a la vez en una ocasión tanto para el balance del camino recorrido hasta ahora como para ofrecer un adelanto de los contenidos y las nuevas líneas de la cita en su nueva encarnación del año que viene. "Digamos que, como festival de arte actual en Sevilla, Contenedores va a expandirse. Era una carencia real que muchos observamos en la ciudad. Habrá mayor presencia expositiva, más intervenciones en las calles, por ejemplo en el sentido de trabajar en la relación entre acción, arte, arquitectura y urbanismo... Va a tener varias patas, pero el objetivo será el mismo: profundizar en la observación y el análisis del arte y de los fenómenos culturales actuales", explica Barroso.

Para ello será fundamental el apoyo del Ayuntamiento -por medio del ICAS- a la propuesta, algo que no venía ocurriendo en los últimos años, en los que Barroso mantuvo con vida Contenedores a duras penas, con un presupuesto prácticamente anecdótico y sin más apoyo institucional que la cesión gratuita de una pequeña sala por parte del CAAC en 2014. "Soy optimista, entusiasta y perseverante. De lo contrario el festival no habría durado 15 años", dice su impulsor, que está tambien en conversaciones con la Consejería de Cultura y el Cicus para esa ansiada reinvención de 2016.

En esta fugaz "edición de cumpleaños", además de esas miradas hacia atrás y hacia adelante, Contenedores ofrecerá "una pequeña velada dadaísta" con acciones y poemas fonéticos de Marta Gómez Rangel, Aline P., Aure Gallego y Jose Iglesias para conmemorar por adelantado el centenario -que se cumplirá el próximo año- de la irrupción en el vienés Cabaret Voltaire del singular movimiento abanderado por Tristan Tzara y Hugo Ball, en el que Barroso encuentra un compendio fulgurante y profético de muchas de las manifestaciones de vanguardia que llegarían años y décadas después. Para la sed del oído, otra actividad, ésta en torno al compositor y artista Walter Marchetti, completa la oferta del festival para este año, un aperitivo a la espera de su ansiada reformulación.

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