Danza en el lago más célebre

  • El Stuttgart Ballet y la Sinfónica de Sevilla representan hoy en el Maestranza 'El lago de los cisnes', con todas las entradas agotadas para sus cuatro funciones

El lago de los cisnes, obra de ballet clásico y romántico por antonomasia, una de las más queridas por el público, llega hoy al Teatro de la Maestranza en un montaje del Stuttgart Ballet con coreografía de John Cranko (1927-1973), una de las grandes figuras de la danza en el siglo XX. La música de Tchaikovski será interpretada por la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla en cuatro veladas, desde la de hoy a la del sábado, con las entradas -unas 7.200- agotadas desde hace algunos días.

"En la coreografía hecha por Cranko en 1963 tiene más protagonismo el príncipe. Hasta entonces, en la danza los hombres sólo servían de soporte a las mujeres, las cogían por las caderas, las manipulaban, pero no tenían otra función. A partir de este montaje, los personajes masculinos tienen mucha más forma". Ésta es, según Reid Anderson, director del Stuttgart Ballet desde 1996, la principal aportación de esta lectura de El lago de los cines.

Con este trabajo de Cranko, en el que Rudolf Nureyev se inspiró para su famosa versión estrenada en 1964, el Teatro de la Maestranza recupera "la normalidad" tras las costosas obras de modernización durante dos años y medio y continúa su tradición navideña de "ballets blancos", afirma Pedro Halffter, director artístico del teatro y de la Sinfónica.

Por primera vez en Sevilla, la compañía alemana, fundada en el siglo XVII, primera agrupación de su país especializada en espectáculos de ballet, fue revalorizada en los años sesenta con la llegada de Cranko, que asoció su estilo renovador (por ejemplo, en los ballets narrativos de larga duración, germen del llamado teatro-danza) al Sttutgart Ballet. Este espectáculo, de aproximadamente dos horas y cincuenta minutos de duración -con dos intermedios- y compuesto por cuatro actos, también tiene su sello. "El cuarto -dice Anderson- es el mejor, una obra maestra de Cranko". "Además, para él era muy importante que el público entendiera la acción dramática, lo que ocurre en cada momento. En esta versión es muy fácil seguir la historia". De la música, una composición "maravillosa" de Tchaikovski, Halffter destaca sus "melodías conocidas por todo el mundo".

Dos de los bailarines solistas, Jason Reilly (que interpreta el papel del Príncipe Siegfried, aquí héroe trágico entre la realidad y los ideales situado en el centro del drama) y Elena Tentchikova (que se mete en la piel de Odette, la princesa encantada), definen del mismo modo esta "bella" obra en la que participan, contando con ellos, 65 bailarines procedentes de más de 25 países.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios