Encantadas de un viaje encantado

El esfuerzo de las compañías de videojuegos por atraer al público femenino desde su niñez comienza a dar sus frutos. Ahora las más pequeñas de la casa podrán disfrutar como pocas veces se había visto anteriormente con un título que consigue crear una mezcla de estilos gratamente sorprendente, que por su enorme variedad no llega a cansar nunca. En esta ocasión Disney ha vuelto a recurrir a sus princesas más carismáticas para crear un juego que puede recordar en su planteamiento al famoso Kingdom Hearts de las consolas de Sony, pero que varía en su estilo de juego y desarrollo.

En él, la malvada bruja Zara ha invadido los reinos de la Cenicienta, Ariel (La Sirenita), Jasmine (Aladdin) y Blancanieves, robando el tiempo, los colores, el sonido y la belleza de estos mundos. Pero aún queda una esperanza, una joven que con sus habilidades mágicas puede restaurar el equilibrio. Tras una breve introducción en la que explican esta historia, el jugador podrá actuar con total libertad, tanto creando un personaje a su gusto (modelando el rostro, el vestido, los colores) como pudiendo viajar de un mundo a otro para cumplir las pequeñas misiones en cualquier orden. A pesar de ello el juego recomienda un camino a seguir para que la dificultad sea progresiva.

Este título, que también salió hace meses para la Playstation 2, innova en el control del mando, convirtiendo el Wiimote en una varita mágica, capaz de realizar un hechizo al moverse, y haciendo del jugador una especie de Harry Potter virtual. Respecto los aspectos técnicos, los gráficos de cada uno de los mundos son un calco de las imágenes mostradas en las películas y la música crea una ambientación muy lograda con voces dobladas al español, lo que facilita en gran medida la comprensión de las distintas instrucciones a los más pequeños.

En definitiva, este título supone una nueva oportunidad para que las princesas de la casa se sumerjan en el mundo de cuatro películas clásicas de la animación que muchas de ellas pueden no haber disfrutado aún.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios