La Fundación Marcelino Botín muestra un Basquiat nunca visto

  • Casi una veintena de obras de Basquiat que nunca han sido vistas,ahora podrán ser contempladas junto a otros trabajos ya conocidos de este artista, discípulo de Andy Warhol

Jean-Michel Basquiat: Ahuyentando fantasmas es el título que la Fundación Marcelino Botín y la Fundación Memmo, de Roma, han dado a una muestra que sólo pasa una vez en la vida, según ha asegurado hoy en su presentación su comisario, Olivier Berggruen.

Obras de colecciones privadas de Alemania, Bélgica, Francia, Roma, Austria, Suiza y Estados Unidos; de la colección familiar del gran amigo de Basquiat, el artista italiano Francesco Clemente; y fotografías nunca antes expuestas como la que muestra a Basquiat y Andy Warhol simulando ser boxeadores, son algunos de los trabajos del pintor neoyorquino que pueden verse en Santander.

La muestra incluye dos cuadros que Basquiat (1960-1988) pintó con Clemente y con Warhol y cinco fotografías realizadas por el artista, que se encuentran entre las inéditas. 

El público puede también contemplar una de las tres pinturas que el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) tiene de este artista, quien se ha convertido en un mito y una leyenda del arte Pop de los años 80, no sólo por su obra con influencias de Warhol, Pollok y Dubuffet, sino por su vida, marcada por la rebeldía, el dinero, la fama y las drogas, que finalmente le llevaron a la muerte por una sobredosis a los 27 años.

Su reconocimiento, sobre todo por el mercado, han hecho de Basquiat uno de los artistas más caros de los últimos 50 años, aunque el comisario de la exposición no cree que sea "por casualidad", sino por que "es uno de los mejores pintores de la segunda mitad del siglo XX".

Frente a su interés en el mercado, Basquiat no fue uno de los artistas más reconocidos por las instituciones culturales y, por ello, su obra se encuentra sobre todo en colecciones privadas y no en museos.

Por ello, Berggruen ha recordado la "suerte" que tiene España y el MACBA con las tres obras de Basquiat con las que cuenta y lo "difícil" que ha sido para las fundaciones Marcelino Botín y Memmo hacerse con los 43 oleos, las cinco fotografías y los dos objetos (un casco y un caballete) que integran la exposición de Santander.

Además, el comisario ha explicado que el artista neoyorquino realizó toda su obra en ocho años de su vida, que también estuvo marcada por un accidente que tuvo de niño, cuando fue atropellado por un vehículo, y que le mantuvo varios meses en un hospital.

El hospital y el libro "Anatomía de Gray" que le regaló su madre fueron los culpables de su fascinación por la fragmentación del cuerpo humano y el alma, que refleja en su obra, y por las palabras, que utilizó también en sus pinturas como "una fórmula mágica", ha explicado Berggruen.

El grafiti, que veía y dibujaba diariamente en su barrio de Brooklyn, también incluyó en Basquiat, aunque Berggruen ha aclarado que tuvo una gran formación artística, ya que pertenecía a una familia acomodada, de padre haitiano y madre puertorriqueña, y estudió en los mejores colegios de Nueva York.

Por eso, el comisario de la exposición ha añadido que Jean-Michel Basquiat también tiene en su obra influencias de Picasso, Leonardo Da Vinci, Pollok, Twombly o De Kooning.

"No era un artista de la calle, era muy sofisticado", ha asegurado Olivier Berggruen.

"Jean-Michel Basquiat. Ahuyentando fantasmas" podrá ser contemplada desde mañana y hasta el 14 de septiembre en la sala de exposiciones de la Fundación Marcelino Botín, todos los días en horario de mañana y tarde.

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