El Hospital de la Caridad difunde 'El esplendor del Barroco andaluz'

  • Una exposición reúne 51 piezas pertenecientes al coleccionista Miguel Granados · La selección, dividida por provincias, muestra al público esculturas inéditas de Jerónimo Hernández y Juan de Mesa

El excepcional patrimonio artístico que puede contemplarse en el Hospital de la Santa Caridad se complementa desde ayer con la exposición El esplendor del Barroco andaluz. La muestra, patrocinada por la Fundación CajaSur y compuesta por 51 piezas, ofrece una selección de los fondos del coleccionista Miguel Granados, cuyas piezas no se habían exhibido hasta ahora de manera conjunta.

El esplendor del Barroco andaluz ha sido concebida con "un carácter netamente didáctico", según explica uno de los comisarios, José María Palencia, quien cree que las obras expuestas en la Caridad ilustran "cómo se desarrolla el barroco en Andalucía".

Para ahondar en este afán didáctico, la muestra se divide en cuatro apartados, destinados a divulgar las particularidades de los núcleos principales donde se desarrolló el arte andaluz en los siglos XVI y XVII. De Sevilla se presentan 19 obras, entre las que se encuentran una escultura inédita de Jerónimo Hernández que efigia a Santa Catalina de Austria y otra de Juan de Mesa con la fisonomía de San Pablo Apóstol, además de lienzos de Pacheco, Herrera el Viejo, Murillo y Valdés Leal. La representación de Granada y Málaga, entretanto, numerada en 14 piezas, incluye a autores como Pedro de Mena -de quien se exhiben tres imágenes religiosas, un San Antonio de Padua, una Inmaculada y una Virgen adorando a un niño-, o Alonso Cano, recordado a través de un relieve de San Jerónimo. La pintura es el género que predomina entre los artistas cordobeses, presentes con 12 lienzos entre los que sobresalen un Ángel de la guarda y una Santa María Magdalena penitente del montoreño Bartolomé Román. De Jaén, por último, El esplendor del barroco andaluz reivindica mediante cuatro lienzos a "un maestro de la pintura jiennense todavía hoy no suficientemente valorado", Sebastián Martínez.

El coleccionista Miguel Granados expresaba ayer su emoción por contar con "un marco como la Caridad" para mostrar "toda una vida dedicada al coleccionismo". Desde que adquirió en 1966 una Inmaculada del círculo de Palomino, cuya autoría exacta aún no ha podido esclarecer, este almeriense ha logrado agrupar unas 300 obras, impulsando investigaciones y negándose a "restauraciones profundas que desvirtúan el modo de hacer de un artista". Para Javier del Campo, el otro comisario, Granados es una especie única, porque "pocas veces coincide que un coleccionista sea un apasionado del arte".

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