Episodios sevillanos del siglo XX

Hoteles y pensiones de la Plaza Nueva

  • ENTREGAS PUBLICADAS 21 y 28 de octubre; 4, 11, 18 y 25 de noviembre; 2 de diciembre de 2007.La memoria histórica gráfica de la Plaza Nueva del último cuarto de siglo muestra la infrautilización de un enclave urbano privilegiado, convertido en zoco, de convivencia pública conflictiva por el uso abusivo del tráfico

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LA Plaza Nueva fue sede de varios hoteles y pensiones de prestigio, como los hoteles Inglaterra, Cécil, Oriente, luego fusionado como Cécil Oriente, La Gaditana, La Iberia y Royal. Y en sus calles próximas, como los hoteles Florida, Gran Vía, Italia, La Esperanza, Victoria, Lión D'Oro y Suiza Moderna. Pensiones como Márquez, que ocupó el local del antiguo Hotel Cécil, en el número 15 de la plaza. Hasta 1908 los establecimientos hoteleros se llamaron fonda y gran fonda, y después adoptaron el nombre de hoteles, generalizado durante 1909 y 1910.

El Hotel Oriente fue fundado en el último tercio del siglo XIX, poco después del Hotel Inglaterra (1857), y pronto constituyó una firma de prestigio por su situación y servicios. Mediado los años veinte del siglo XX, los hoteles Oriente y Cécil se fusionaron y crearon el Cécil Oriente que llegó hasta los años setenta, domiciliado en los números 7 y 8 de la plaza. El Hotel Cécil Oriente pasó a la historia ciudadana por el crimen perpetrado en la madrugada del día 2 de noviembre de 1959, cuando unos atracadores asesinaron a un veterano policía armada. Tina lo recordaba como su amigo Manolo.

Carlos Raynaud Ricca tuvo antecedentes hoteleros por vías paterna y materna, pues ambos, Jaime Raynaud Oms y Carolina Ricca Ferias, procedían de familias vinculadas al sector y además ellos fundaron el famoso Hotel de Oriente de Córdoba. Quedó huérfano a muy temprana edad, viniéndose a Sevilla a casa de sus tíos maternos y donde sus padres habían adquirido el antiguo palacio de los Pinelo para instalar la Pensión Don Marcos.

Como hotelero fue un ejemplo de vocación y fomentó la unidad empresarial iniciando las comidas de directores de hoteles sevillanos, que se celebraban cada año en un establecimiento distinto. Fue uno de los fundadores de la primera Escuela Profesional de Hostelería de Sevilla y, junto a otros hoteleros, fundaron la Hermandad de Santa Marta, de la que fue su primer Hermano Mayor. Su acendrado beticismo se consagró durante los difíciles años 1947-1954, cuando militó en la Tercera División y él ocupó la vicepresidencia del Real Betis Balompié durante parte de ese período histórico. El Hotel Royal se clausuró en 1956, un año después de su muerte. Las raíces documentadas se remontan a 1865, cuando en la plaza de la Infanta Isabel (actual plaza Nueva), aparece en la Guía Zarzuela la Fonda Europa regentada por la viuda de Ricca, lo que hace posible que el establecimiento existiera antes. Luego puede seguirse la trayectoria empresarial en las guías siguientes, donde aparecen la Fonda de Londres (1870), de Antonio Ricca, hijo de la anterior; otra vez la Fonda Europa a nombre de Ricca y Marelli (1875); de Ricca Hermanos (1880); de Bernardino Ricca (1903); hasta los primeros años veinte de la misma centuria, cuando la Fonda Europa se reconvierte en Hotel Royal, nombre que mantendría hasta su cierre en 1956.

Desde la clausura del Hotel Madrid (Plaza de la Magdalena, 1 de noviembre de 1967), el decano del sector es el Hotel Inglaterra, fundado en 1857 en la Plaza Nueva. El Hotel Inglaterra, inició el 26 de junio de 1968 una segunda etapa mercantil, después de ciento diez años de uso del edificio fundacional, construido a mediados del siglo XIX en la recién inaugurada Plaza Nueva. Manuel Otero Luna, por entonces responsable máximo de la empresa hotelera, decidió en el verano de 1967 derribar el envejecido edificio primitivo y construir uno nuevo sobre gran parte del mismo solar. Un edificio moderno de acuerdo con las técnicas utilizadas en los sectores industriales y de servicios, que requerían los establecimientos hoteleros y que mantiene su emplazamiento emblemático en la Plaza Nueva.

El nuevo edificio presenta un diseño moderno de la fachada, pero en su interior se han conservado valiosas piezas procedentes del primitivo edificio, en cuya construcción se utilizaron materiales del ex convento Casa Grande de San Francisco, cuya destrucción permitió hacer la Plaza Nueva. Entre los elementos recuperados se encuentran valiosos azulejos trianeros, que se han colocado en vestíbulos y salones, expuestos en frisos o en lienzos. También se han mantenido muebles, espejos y cuadros de la escuela sevillana de los siglos XVIII y XIX.

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