Notas de una dura realidad

El género operístico, en cuanto texto completamente cantado, demuestra día a día sus enormes posibilidades expresivas, adaptándose, no sólo a distintos tipos de músicas y de contenidos sino a las muchas formas que el arte adopta actualmente para contar sus historias.

Sobre una música pop, compuesta -y manipulada en escena- por Hans Petter Dahl, estupenda al principio y al final y algo monótona en su desarrollo, su propia voz y la de su compañera Anna Sophia -actores y cantantes de la Needcompany- interpretan a una pareja en su apartamento. Ambos, en rápidos diálogos o en hermosos dúos, van ofreciendo, a través de innumerables pinceladas de todos los colores, recuerdos y sentimientos del pasado, de un pasado tan lleno de guerras y de vacío como el presente y frente al cual, a pesar de la frialdad de la distancia, ya no estan seguros de poder defenderse con sú sólida unión. Entonces, tal vez la solución sea la de los años sesenta: morir para diluirse de nuevo en el universo convertidos en estrellas.

A pesar de la citada monotonía y de los toques surrealistas del texto, los dos intérpretes, además de sus cualidades vocales, demuestran una extraña y a veces fascinante compenetración. Muy buena también la animación final que fantasea con el desenlace.

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