Oliva Soto, en busca del doctorado

  • El camero, recuperado de la grave cornada que sufrió en el vientre, intensifica su preparación en tentaderos y sueña con "tomar la alternativa en la Feria de Abril"

Llega el invierno. Las figuras viajan a América. En España es hora de tentaderos para la mayoría de los matadores de toros y novilleros. Algunos se preparan ya intensamente. Es el caso del camero Alfonso Oliva Soto, que en la presente temporada ha quedado en sexto lugar del escalafón novilleril, con 37 novilladas y 29 orejas y un rabo cortados.

Oliva Soto ya ha matado un toro de cara a su alternativa, prevista para la próxima temporada. Su director artístico, el matador de toros Manolo Cortés, dice que le esperan "otros catorce o quince toros más y tentaderos todos los días, porque el toro ya está aquí". El diestro, tras el último tentadero en la finca de José María Gil, en La Puebla del Río, explica: "Entreno mañana y tarde. Llevo ya tres tentaderos y me encuentro muy bien". Su próxima meta es la alternativa: "Aunque siempre se puede pulir uno mucho más, la verdad es que me encuentro preparado para la alternativa. Tengo la experiencia suficiente para triunfar y además muchas ganas". Una alternativa que sueña "en la Maestranza, con dos grandes figuras y en la Feria de Abril". Hasta llegar aquí, el novillero de Camas ha sumado un total de 49 novilladas picadas, 37 de ellas en 2006, en el que sufrió un parón por una grave cogida en el vientre, de 20 centímetros, que sucedió el 24 de agosto en Collado Mediano. "Eso ya es agua pasada. Estoy totalmente recuperado"; afirma el torero. Con respecto a su nuevo reto, el doctorado, el novillero considera que el bagaje adquirido en la última campaña ha sido excelente: "He matado muchas novilladas fuertes que me han servido para coger oficio por lo que me encuentro con seguridad para verle la cara al toro. Por ejemplo, he progresado mucho en el capote, con el que me veo más fácil y seguro; con la muleta estoy más asentado y relajado; mi punto débil es todavía la espada, no le he cogido el aire y he perdido muchas orejas por ello. Además, he conseguido triunfos en plazas importantes, como en El Puerto, con un novillo de Yerbabuena, en Zaragoza, la faena de Sevilla del 13 de abril, que fue buena, pero pinché y en Madrid, donde estuve a gusto con un novillo al que corté una oreja. Todo esto me ha dado confianza para el salto".

Mirando a ese escalafón superior, que son palabras mayores y que ya vislumbra, Oliva Soto tiene como diestros predilectos "a los toreros de arte, como Morante y Manzanares y, claro, también, los que mandan en el toreo, como Ponce, El Juli y El Cid, esos toreros que están en todas las ferias". En principio, "torearé 8 o 10 novilladas de rodaje, entre ellas mi despedida en Castellón, para llegar con seguridad a la alternativa y si todo sale bien continuar el año como matador de toros".

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