Revés para la música en vivo en Sevilla con el cierre de la Sala Q

  • Los responsables del local de conciertos anuncian su clausura a final de año · Lamentan no recibir el mismo apoyo municipal que los festivales o el teatro pese a mantener una programación continuada

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La sala de conciertos Q, ubicada en el Polígono Calonge, anunció ayer mediante un comunicado que cerrará sus puertas a finales de este año, decisión que el responsable de contratación e información de la empresa, Juan Manuel Martín, achaca al déficit económico que el club arrastra. "Es algo que ocurre desde que abrimos, en abril de 2004. Venimos acumulando pérdidas a las que ya no podemos hacer frente y nos hemos visto obligados a tomar esta medida", explica.

Martín reconoce que "hay público para las actuaciones y hay artistas que quieren venir a tocar a la sala", pero al mismo tiempo indica que esta actividad no repercute en el plano económico en la medida suficiente para que el mantenimiento de Q resulte rentable. "No queremos quejarnos. Si esto no da más de sí, nos vamos", señala.

No obstante, la queja surge. La difícil relación que Q ha mantenido con el Ayuntamiento, que cerró la sala durante prácticamente todo 2005 por no adecuarse a la normativa municipal, pareció mejorar tras la reapertura de ésta, hasta el punto de obtener, según publicó recientemente el Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), una subvención de 39.000 euros en concepto de inversión por reformas. "Las ayudas no llegan -apunta Martín-. La subvención que pedimos para 2007 aún no la hemos cobrado y está por ver que lo hagamos. Además, a estas alturas 39.000 euros no impedirían que cerráramos".

Preguntado por este asunto, Alberto Mulas, gerente del ICAS, confirmó ayer a Diario de Sevilla que, efectivamente, se ha producido un retraso en el pago de las subvenciones de 2007, pero al mismo tiempo anunció que estas ayudas -que según lo marcado en el Plan Director de Espacios Escénicos ascienden a la mitad del presupuesto del proyecto presentado- fueron parcialmente libradas mediante transferencia bancaria el pasado 31 de marzo. "Se ha pagado el 50% de la subvención, que el caso de la Sala Q asciende a 19.515 euros", explica Mula, quien además avanza que la situación de la sala será estudiada próximamente en una reunión con la delegada de Cultura, Maribel Montaño.

Sin embargo, Martín comenta que "desde el Ayuntamiento se nos está diciendo permanentemente que no hay dinero, pero luego vemos cómo los festivales, que concentran sus conciertos en unas pocas fechas, reciben grandes cantidades. Sin embargo, nosotros, que mantenemos una programación durante todo el año, nos quedamos fuera".

En este sentido, añade que "el South Pop, que es un festival muy pequeño, cuenta con apoyo de la delegación de Cultura. Territorios tiene un millón y medio de euros de presupuesto que pagan varias administraciones. Pero la Sala Q, que mantiene una programación continua, no existe para el Ayuntamiento. Creo que deberíamos contar con ese mismo apoyo o con el que están teniendo las salas de teatro", asevera en referencia a las fuertes inversiones municipales que están recibiendo espacios como el montado por Salvador Távora en el Cerro del Águila o las proyectadas nuevas salas de Producciones Imperdibles y TNT-Atalaya. "El bocado grande se lo lleva el teatro y de lo que queda para la música nosotros no vemos nada", dice.

La Sala Q, que da empleo estable a cuatro personas -cifra que durante los fines de semana puede ascender hasta los 25 trabajadores eventuales-, ha ofrecido a lo largo de estos años alrededor de 400 conciertos, entre ellos de músicos tan variopintos como Antony and The Johnsons, CocoRosie, Lagartija Nick, Sidonie, Manta Ray, Jarabe de Palo, Chenoa, Medina Azahara, Iván Ferreiro, Skatalites o Chambao.

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