Sevilla verá las pinturas de Botero sobre la violencia

  • Cajasol exhibirá las obras en su centro cultural en los meses de mayo y junio

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La serie de pinturas que el colombiano Fernando Botero creó sobre el tema de la violencia, a partir de ser un condicionante insoslayable en la vida cotidiana de su país, será expuesta en Sevilla durante los meses de mayo y junio en las salas del Centro Cultural Cajasol.

De Botero no se veía en Sevilla una exposición de envergadura desde la que ofreció Focus en Los Venerables en 1992, sobre las corridas de toros. Dio pie a que la Real Maestranza le encargara el cartel taurino de 1999.

En las 67 pinturas de la venidera exposición (vista anteriormente en Alicante, Valencia, Mallorca y Murcia) se representan personajes que protagonizan o sufren la violencia en Colombia. No se trata de su posterior serie inspirada en las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib.

Botero plasma las situaciones, sin querer hacer juicios, pero rechazando la violencia. Se aleja del concepto del arte como productor de placer. Cuando se presentó en Alicante esta serie, procedente del Museo Nacional de Colombia, Botero señaló que "en vista de la magnitud del drama que vive Colombia, llegó el momento en el que sentí la obligación moral de dejar un testimonio sobre un momento tan irracional de nuestra historia".

Las obras de Botero hacen una alusión general a la violencia que se ha intensificado desde los años ochenta, cuando el negocio ilícito del tráfico de drogas dispara los índices de criminalidad. Asimismo, la muestra incluye una serie de dibujos en los que el autor insiste en la expresión facial y corporal de estados emocionales relacionados con la violencia y sus consecuencias.

El tema de la violencia tiene antecedentes en la obra de Fernando Botero. Así, en la década de 1960 realiza un mural para el Banco Central Hipotecario, Masacre de los inocentes y El secuestro. En 1973 pinta Guerra, en la que amontona militares, sacerdotes, mujeres, niños como si se tratara de un campo de batalla. A partir de 1999, pinta cuadros como vestigios de un momento histórico, en los que recoge el "folclore oscuro" por medio de la representación de la muerte de Pablo Escobar o del retrato del líder guerrillero Manuel Marulanda, Tirofijo.

Tras el verano, al Centro Cultural Cajasol llegará la pintura de Carlos Alcolea (1949-1992), uno de los protagonistas de la vanguardia pictórica en Madrid durante los años 70 y 80. Será contextualizada con obras de otros pintores españoles importantes con los que tuvo relación.

Los responsables de la Fundación Cajasol se sienten muy satisfechos de la afluencia de público -50.000 personas- a la exposición sobre el Egipto faraónico.

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