Teatro de la Abadía presenta en el Central su particular Don Juan

  • La compañía traslada la acción de 'El burlador de Sevilla' a un bar, en un montaje que pretende "sacudir las expectativas que tenga el público, pero sin provocar"

La Compañía Teatro de la Abadía representará hoy y mañana en el Teatro Central de Sevilla la obra El burlador de Sevilla o el convidado de piedra, de Tirso de Molina, en una versión de este Don Juan sin capa ni espada, cuya acción transcurre en un bar, un cabaré y un camerino.

La actriz Ester Bellver advierte que tampoco se trata de una de esas adaptaciones en las que "los actores están en cueros y metiéndose rayas de cocaína", mientras que su compañero de reparto Antonio Gil, que encarna a Don Juan, coincide en que "no se trata de ir a la provocación, pero sí de sacudir la obra y las expectativas que tenga el público".

El texto original de Tirso de Molina se respeta en este montaje en el que la interpretación de su director, Dan Jemmet, uno de los más demandados de la actual escena europea y director también de la Comedié Francaise, parte del rigor del hecho teatral y del profundo conocimiento de la obra, como señalan los dos actores y el director del Central, Manuel Llanes.

Según Ester Bellver, con la ambientación y una escenografía que remite a unos vagos años cuarenta, se trata de subrayar lo atemporal de este clásico y cómo "la trama sigue vigente", como lo sigue también el tema del amor, "que no es libre, a la vez que se cuestiona el egoísmo de Don Juan puesto que también la mujer, matizó la actriz, inmediatamente "después de la seducción exige el contrato".

Antonio Gil, único actor del reparto que interpreta un solo papel en este montaje, destaca sobre el Don Juan, "el afán de libertad del personaje, que se atreve a desafiar todo lo que le puede limitar".

El actor principal, que se reconoce como sevillano de adopción aunque lleve años trabajando en el Reino Unido, dijo en favor del montaje de Dan Jemmet que "se han hecho pocas aproximaciones a los clásicos desde un punto de vista desacralizador, desmitificador, lúdico y con algo de falta de respeto, con la idea de ver lo que hay de humano y de universal" en la obra y en su protagonista.

"No intentamos convencer al público de que somos reales, sino personajes", asegura Gil, quien dice que Jemmet otorga suma importancia "al acto puramente teatral", incluso, asegura, por encima del texto.

Ester Bellver apunta que Jemmet parte de la base de que "una idea es buena cuando se puede prescindir de ella" y que desde el improvisado estreno de este Burlador en el madrileño parque del Retiro, una mañana de febrero sin localización previa y a cielo abierto, decidió prescindir del cuidado trabajo de iluminación que se tenía previsto.

Este Don Juan ambientado con música de rock y de reggae se ha representado ya en Madrid y Málaga y, tras su paso por Sevilla, irá a Granada.

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