Viaje a los albores del Romanticismo

  • Spohr: 'Reisesonate'. Francesco Parrino, violín; Michele Fedrigotti, piano. Stradivarius (2 CD) (Sémele)

El de Louis Spohr (1784-1859) es uno de esos nombres que todos los aficionados han oído alguna vez mencionar, pero cuya música casi nadie es capaz de recordar ni de ubicar. Prolífico autor de óperas, música camerística y orquestal, cultivó las formas clásicas con un estilo romántico de primera ola. Violinista virtuoso y director de orquesta de extraordinaria fama, cultivó la amistad de Beethoven en los años en que fue director del Theater an der Wien, aquel que había fundado Schikaneder y donde se estrenó La flauta mágica.

Casado en segundas nupcias con una pianista, escribió algunas obras para el dúo que formó con ella, obras que son ahora objeto del interés del violinista italiano Francesco Parrino, quien, con el acompañamiento de Michele Fedrigotti, ha registrado un primer álbum doble que incluye los tres Dúos concertantes (Op.95, 96 y 112) conservados en su catálogo para esta asociación instrumental, que no son otra cosa que amplias sonatas de talante clásico, con sus cuatro movimientos de rigor. La Op.96, subtitulada Reisesonate (Sonata de viaje), fue escrita como recreación de un viaje entre Dresde y la suiza germana y en ella hay en efecto algo del aroma de unas hojas de álbum impresionistas. Los Seis duetinos elegíacos y humorísticos Op.127 completan un trabajo en el que sólo la Op.112 conocía alguna versión discográfica anterior.

Un trabajo pues de inéditos, que los solistas italianos afrontan con instrumentos de época: Parrino toca un Gagliano fabricado en torno a 1800 y Fedrigotti un magnífico Broadwood de 1849. La interpretación juega razonablemente la baza de los contrastes, en un planteamiento en el que el violín pone la pimienta, el toque virtuosístico, el brillo y la agresividad, mientras el teclado es pura dulzura, bálsamo, elegancia, cortesía. Lo que hay en estas obras de cruce entre objetivismo clásico y subjetividad romántica, entre virtuosismo a lo Paganini y sustancia beethoveniana resulta espléndidamente atrapado y expuesto. Spohr en órbita.

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