Visiones y ensoñaciones románticas de la Alhambra

  • Un libro recopila textos de viajeros europeos del siglo XIX

El libro La Alhambra que fascinó a los románticos (Editorial Tinta Blanca), de la catedrática Cristina Viñes Millet, recoge los testimonios de "mayor valor literario" de los viajeros románticos que visitaron la Alhambra de Granada entre el siglo XVI y XIX. Así, Viñes Millet aglutina en esta obra, perteneciente a los fondos de la Biblioteca de la Alhambra, el testimonio de unos setenta viajeros, entre los que se cuentan Richard Ford, Washington Irving, Alejandro Dumas, Teófilo Gautier, el hispanista Gerard Brenan, Hans Christian Andersen, Pedro Antonio de Alarcón, José Zorrilla y Manuel Machado, entre otros.

El acierto de esta obra es, según el editor y director de la Biblioteca de la Alhambra, Manuel Mateo, que la autora "ha sabido recoger en el libro los testimonios de mayor valor literario". "Hay algunos que son auténticos y fantásticos pregones, dice. Para Mateo, la Alhambra debe a los viajeros románticos el hecho de que su fama se difundiera por el mundo, ya que éstos fueron los "primeros en poner en valor este monumento y en darlo a conocer".

Viajeros románticos de todo el planeta, especialmente de Estados Unidos, Francia e Inglaterra, se sintieron "atraídos por el mito de Granada", apunta el editor, y la incluyeron en lo que denominaron el grand tour, junto con Córdoba y Sevilla. "Estos viajeros son personajes diletantes, contemplativos, estetas sensibles que experimentaron un auténtico síndrome de Stendhal en la Alhambra y encontraron en Andalucía un caldo de cultivo ideal para sus ensoñaciones e inquietudes", señala. Mateo asegura que gracias a los viajeros que visitaron la Alhambra e incluso residieron en ella, algunos por largas temporadas, ésta se conserve en "notables condiciones".

Sin embargo, a pesar de reconocer el peso que el ideario romántico tiene en el mito de la Alhambra que se ha difundido por cada rincón del planeta, el editor apunta que esta visión "no es la más acertada", ya que parte de un punto de vista "parcialmente viciado", condicionado por "estereotipos y tópicos que en ocasiones son falsos". "Es el caso -continúa- de los relatos de Washington Irving, que son maravillosos, pero que están fuertemente influenciados por las ensoñaciones de su autor, el cual viajó por el túnel del tiempo y se imagino que habitaba la Alhambra del XIV y no la del XIX".

No obstante, Mateo considera que el mito de la Alhambra, de esa "ciudad dentro de la ciudad bendecida por el agua" que Alexandre Dumas definió como "el país más bello del mundo", ha sobrevivido a todas las generaciones y "permanecerá imborrable lo largo de los siglos".

La Editorial Tinta Blanca prepara otros dos volúmenes que verán la luz próximamente. Se trata de La voz de la Alhambra, de Emilio de Santiago prologado por Antonio Muñoz Molina; y La Alhambra vivida, de Pedro Galera Andreu, un ensayo que trata de demostrar que la Alhambra "ha sobrevivido gracias a que estuvo habitada durante siglos".

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