La ascensión del ejecutivo agresivo

Está muy claro que vivimos en un mundo ferozmente competitivo. En el plano personal y, mucho más, en el plano profesional. Este mensaje y sus múltiples consecuencias nos bombardean desde todas partes, de la mañana a la noche. Hay que ser mejor, no respecto a uno mismo sino por encima de los demás. No es extraño, pues, que el texto de Jordi Galcerán -un buen y joven autor catalán, autor además de la exitosa Palabras encadenadas- basado en los métodos de selección de personal de las grandes empresas, conecte con un público amplio y despierte el interés del mundo cinematográfico. Lo extraño es ver cómo un texto y cuatro actores, buenos y muy bien dirigidos por Tamzin Townsend, mantienen la atención de los espectadores durante más de una hora y media, los hacen reír, adivinar quién miente o imaginar qué harían ellos si se encontraran -y muchos habrán pasado por circunstancias parecidas- en esa situación.

Los temas no constituyen ninguna sorpresa. Todos sabemos lo astutos, lo mezquinos, lo violentos o lo cobardes que pueden llegar a ser los hombres cuando está en juego algo que le interesa de verdad. Cuando lo que importa es aparentar a toda costa lo que alguien quiere que sean. Y todos conocemos de memoria las historias que pueden tener detrás cuatro personas -tres hombres y una mujer, justo el veinticinco por ciento- adultas con buena formación: divorcios, problemas familiares, depresiones...

Pero El Método Grölhom funciona perfectamente en el escenario. Su lenguaje fluye casi sin elementos accesorios. Sin una música que provoque la intriga como en las películas de Hitchcock, sin grandes cambios de iluminación y sin salidas ni entradas de personajes. Sólo una sala y un juego de astucia en el que cada uno juega su doble o incluso su triple juego.

Es cierto que al final, cuando por fin salen de escena los dos primeros personajes, el rizo se riza y la historia pierde verosimilitud, pero cuando acaba la obra, seguro que más de uno se lo pensará antes de acudir a una prueba de selección de personal.

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