"Esto ya me lo conozco", dijo José Tomás al entrar en la enfermería

  • El torero de Galapagar se recupera de las tres cornadas que sufrió en su impactante actuación del domingo en Las Ventas

Al entrar a la enfermería, José Tomás, tras levantar las dos orejas, herido grave pero con suma tranquilidad, caminando por su propio pie, miró a su alrededor para decir "esto ya lo conozco", recordando otras cornadas que sufrió en el pasado en la misma plaza. Así lo contó ayer el doctor Máximo García Padrós, cirujano jefe de la enfermería de Las Ventas.

A mediodía de ayer, García Padrós, visitó a José Tomás en la clínica de La Fraternidad para observar la evolución de las cornadas, señalando que aunque son "pocas horas desde el percance, las heridas evolucionan bien, sin complicaciones, y los drenajes funcionan a la perfección".

Pero para poder hacer un diagnóstico más preciso, hay que esperar "a los resultados de otras pruebas rutinarias que se suelen realizar con este tipo percances: una analítica, un estudio radiológico y una ecografía renal. Entonces ya podremos establecer plazos de recuperación", dijo el doctor.

La gesta de José Tomás de volver a la cara de su segundo toro, con las tres cornadas en su pierna derecha, para rematar la faena, y para posteriormente acudir a la enfermería sin dejarse llevar por las asistencias, fue un hecho que para el doctor "entra dentro de la normalidad del torero".

"Hay que tener en cuenta que desde que sufrió la cornada hasta que llegó a la enfermería transcurrieron como mucho cinco minutos, y a pesar de la gravedad de sus heridas, el torero está aún caliente, muy ensimismado en sus emociones y casi no nota el dolor. Pero cuando José Tomás cruzó la puerta de la enfermería no tardó ni 20 segundos en caer a la camilla medio inconsciente", advirtió García Padrós.

Sobre las tres cornadas que sufre el diestro, García Padrós confesó que la que más preocupa es "la del muslo, una herida de 20 centímetros que destroza músculos y aponeurosis", porque las otras dos -la de la pierna y la de la rodilla-, "son menos extensas, por tanto menos graves, pero muy dolorosas".

Por su parte, Salvador Boix, apoderado de José Tomás, dijo ayer sobre el torero que es un "ejemplo de honradez y vergüenza torera". Boix señaló que José Tomás pudo descansar la madrugada del lunes, y aunque tuvo "fuertes dolores, lo importante es que no ha tenido fiebre". Ayer por la mañana, cuando se despertó, José Tomás se encontraba "bien, dolorido, pero muy contento y con la moral por las nubes", concluyó Boix.

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