Cultura

Cuatro décadas de modernidad

  • El CAAC recuerda en la muestra 'Abstracción y movimiento' los 40 años de la apertura del Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla. La jiennense Paloma Gámez propone una exploración del color en 'Violeta'.

El Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) propone en su última muestra un ambicioso recorrido por dos de los hallazgos fundamentales de la creación del siglo XX, la abstracción y el movimiento, fenómenos que ilustran un catálogo de 280 obras en el que conviven grandes artistas vinculados a la comunidad autónoma, como Manuel Barbadillo, Equipo 57, José Val del Omar o José Guerrero, y referentes internacionales como Robert Motherwell, Wolfgang Tillmans o Anthony McCall. Pero la fecha elegida para inaugurar Abstracción y movimiento revela también otras intenciones: la muestra recuerda el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, una institución que abrió sus puertas en la Cilla del Cabildo el 12 de julio de 1972.

Aquella apertura en el edificio de la calle Santo Tomás venía a aportar otro revulsivo a una ciudad que empezaba a conocer otras caras del arte gracias a la labor de la galería Pasarela o Juana de Aizpuru y a un puñado de autores dispuestos a aportar una sensibilidad nueva. Dos años antes, en 1970, el museo había vivido un preámbulo en la Sala San Hermenegildo, donde se había celebrado una exposición dedicada al cómic que causó sensación no sólo por su contenido, también por la estructura tubular que se había creado para la ocasión.

Abstracción y movimiento reconstruye con documentos y fotografías aquella etapa primera: entre el material se exhiben las cartas entre Florentino Pérez Embid y Víctor Pérez Escolano, el director del proyecto, en las que tantean todavía el Pabellón Mudéjar como posible sede del museo. La iniciativa abriría sus puertas finalmente en Santo Tomás para mantenerse allí durante un cuarto de siglo, hasta que a mediados de los 90 sus fondos acabarían integrándose en la colección del CAAC. En el Monasterio de la Cartuja evocaban ayer algunos episodios Juan Suárez, Gerardo Delgado y José Ramón Sierra, representantes de esa primera promoción de artistas abstractos sevillanos a los que la exposición reúne en una de las salas. Una carta que se expone en una vitrina, en la que los integrantes de Equipo 57 se niegan a participar en la Bienal de São Paulo para no formar parte de la imagen de modernidad que quiere exportar el régimen de Franco, aviva los recuerdos de Sierra. "A nosotros nos anularon una exposición que organizamos", apunta sobre los obstáculos que se encontraron en el camino.

Más allá del testimonio de una generación que logró derribar los caducos planteamientos con que se observaba la pintura en Sevilla, Abstracción y movimiento explora a través de instalaciones, vídeos, cuadros y dibujos la apuesta que se hizo por estos lenguajes alternando dos etapas: los años 60 y 70 y la actualidad. Entre las piezas más destacadas el visitante se encontrará con Beyond Image, un filme emblemático de la psicodelia londinense firmado por la Boyle Family (una proyección que encuentra una insólita prolongación en trabajos de Soledad Sevilla y Manuel Barbadillo, en la estancia contigua); la Sala estroboscópica que ideó el colectivo USCO y que explica estos días en Sevilla uno de los integrantes del grupo, Gerd Stern; o el Museo de Arte Americano que recrea la propuesta itinerante que llevó la abstracción de Estados Unidos por Europa. Se expone también la adquisición más reciente: Waves, una obra de Daniel Palacios que investiga la relación entre el sonido y el espacio a través de un dispositivo de dos turbinas que activan una cuerda dependiendo del movimiento que se detecte en el ambiente.

Además, el CAAC inauguró ayer otra exposición, Violeta, en la que la jiennense Paloma Gámez (Baeza, 1964) indaga en las posibilidades del color a través de una producción que alterna el vídeo, la impresión sobre pared, el acrílico sobre tela y la pintura sobre papel y que evoluciona a través de la repetición de claves y la seriación. La capacidad para seducir al espectador de Gámez encuentra una expresión inesperada en el lucernario de la biblioteca del CAAC, un espacio que envuelve de los mismos colores que despliega en su muestra.

Abstracción y movimiento. Hasta el 11 de noviembre. / Paloma Gámez. Violeta. Hasta el 16 de septiembre. Centro Andaluz de Arte Contemporáneo.

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