El día que Lorca pasó a ser música

  • Leonard Cohen, Enrique Morente y Extremoduro son algunos de los artistas que se han atrevido a hacer adaptaciones musicales de la poesía del granadino, convirtiéndolo en eterno

El asesinato de Federico García Lorca entre las localidades granadinas de Víznar y Alfacar, durante la noche del 17 al 18 de agosto de 1936, consiguió que el nombre del poeta pasara a ser aún más universal si cabe. Desde entonces, decenas de artistas han homenajeado la obra del granadino de distintas maneras. Una de las más destacadas, y a la vez conmovedoras, ha sido convertir poemas y versos de Lorca en canciones que han dado la vuelta al mundo.

Algunas de las adaptaciones más conocidas vendrían de la mano del gran Leonard Cohen. Su relación con el granadino comenzó cuando, con tan sólo 15 años, se topó con un poemario de Lorca entre las estanterías de una librería de segunda mano en Montreal. De esta forma se inició un vínculo tan especial que uniría al cantautor canadiense con la ciudad nazarí para siempre y quedó reflejado en la adaptación que hizo del poema Pequeño vals vienés -Take this waltz-, a día de hoy una de las canciones más escuchadas del artista y en cuyo videoclip se ve a Cohen cantar con la Alhambra de fondo -proyectada detrás gracias a un croma-.

La fascinación de Leonard Cohen por Lorca comenzó en una librería de Montreal

Enrique Morente sentía devoción por el trabajo del poeta y por ello puso en numerosas ocasiones voz a los desgarradores versos de multitud de poemas lorquianos. Uno de sus discos más conocidos, Omega, recoge letras del poeta como La Aurora de Nueva York o Ciudad sin sueño.

Camarón de la Isla, otra gran leyenda de la música española, decidió realizar un álbum que supuso toda una revolución para la época. Es por ello que escogió algunas composiciones de Lorca, como La leyenda del tiempo -que junto a Ricardo Pachón adaptó a bambera y dio título al disco- y Romancero Amargo, para hacer una de las producciones que romperían con lo que hasta entonces se entendía por flamenco.

A su vez, uno de los artistas más importantes del rock argentino, Fito Páez, decidió rendir su particular homenaje al granadino poniéndole música a Romance de la pena negra, parte del famoso Romancero Gitano y uno de sus trabajos más tristes a la vez que especiales dentro del mundo literario. En estas líneas se ambienta el momento previo al amanecer en el que los gallos, antes de iniciar su particular cante que desgarrará la noche para hacer brotar la luz en el cielo, picotean el suelo haciendo brotar sangre y vida de la tierra.

Pese a haber estado censurado durante la dictadura franquista, el cantautor Paco Ibáñez se ha dedicado toda su vida a adaptar los versos de grandes nombres de la literatura española y latinoamericana. Es por ello que este valenciano ha puesto entre sus labios diversas composiciones de Lorca, dándoles siempre su particular toque. Entre ellas encontramos Canción del jinete, Romance a la luna, luna o El lagarto está llorando. Su primera grabación, en 1964, recogía grandes letras de Lorca y Góngora, pasando a ser todo un clásico para la enseñanza de la lengua y literatura española y convirtiéndose en un símbolo de resistencia cultural para los defensores de las libertades.

Llegando al panorama actual encontramos otras adaptaciones que han inundado el rock español con tintes de este poeta universal. El famoso grupo Marea escogió el Romance de la Guardia Civil española para hacer uno de sus grandes éxitos, Ciudad de los gitanos. La desgarradora voz de Kutxi Romero hace que a través de esta canción se entienda aún más si cabe el significado que el poeta dio a sus versos.

"Subí al árbol más alto que tiene la alameda y vi miles de ojos dentro de mis tinieblas". Estos versos pertenecientes a Los encuentros de un caracol aventurero sirvieron de inspiración para la banda extremeña Extremoduro a la hora de componer uno de sus temas más conocidos por todos, Puta. Este grupo, con Roberto Iniesta a la cabeza, destaca por las innumerables citas a grandes nombres de la literatura española.

Una de las últimas referencias musicales que ha tenido este gran poeta proviene de otros granadinos que actualmente se encuentran en un gran momento de su carrera. Niños Mutantes decidieron incluir pequeños guiños a Lorca dentro de su último disco, Diez. La banda rememora su gran obra de teatro, Bodas de sangre, con su "que yo no tengo la culpa, que la culpa es de la tierra". También dedican un tema al dramaturgo. En FGL hacen un reconocido homenaje a Federico con pequeños guiños de algunas de sus obras más universales.

Sin duda, las canciones siempre han sido un gran altavoz para recordar a los que se fueron y dejaron una honda huella. Gracias a estos artistas, Lorca no sólo habita -y vive- dentro de bibliotecas, colegios y obras de teatro. También habita en la música.

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