El gran museo efímero de Sevilla

  • Obras de Zóbel, Carreño de Miranda, Luis de Morales, Josefa de Óbidos o el mexicano Villalpando destacan en el conjunto que Isbilya subastará la próxima semana

En su séptima convocatoria, la casa de subastas Isbilya sacará a puja los próximos martes y miércoles una selección de lotes de pintura, escultura, muebles y joyas donde hay piezas "del máximo nivel", como atestigua el director de la firma, José Muñoz, ante un autorretrato del pintor barroco Juan Carreño de Miranda que perteneció a la colección del Marqués de Salamanca y sale a puja por 40.000 euros. Si bien en esta subasta de primavera no hay obras tan espectaculares como el Retrato de Felipe IV atribuido a Velázquez que se remató en 2015 por 750.000 euros -una suma que junto a los 900.000 euros pagados también ese año por San Antonio con el Niño de Murillo colocó el foco internacional sobre la firma sevillana-, no menos cierto es que el conjunto incluye trabajos que han despertado la atención del pudiente coleccionismo europeo, iberoamericano y asiático. E incluso del Ministerio español de Cultura, que está recabando documentación y podría ejercer el derecho de tanteo para quedarse con un conjunto de diez columnas del siglo XVII procedentes del Viejo Corral de Comedias de Talavera de la Reina que, por su monumentalidad (casi tres y metros y medio de alto), no se exhiben en el local de Isbilya en la calle Jesús de las Tres Caídas. Su precio de salida: 195.000 euros.

Otra de las piezas más importantes del catálogo es el lote 794, un óleo sobre lienzo firmado por el pintor mexicano Cristóbal de Villalpando (Ciudad de México, 1649-1714), "el Velázquez mexicano", según lo califica José Muñoz. Titulado La mística ciudad de Dios, es una obra de importantes dimensiones (170x107 cm.) en notable estado de conservación y sale a subasta por 150.000 euros. La pintura, inspirada por los textos del Apocalipsis de San Juan, muestra en su ámbito superior a la Virgen Inmaculada descendiendo sobre la Nueva Jerusalén y, en el inferior, a Juan Evangelista, el beato Duns Scoto y sor María de Jesús.

El estilo zurbaranesco y andaluz del cuadro que se subasta de Josefa de Ayala, también conocida como Josefa de Óbidos (Sevilla, 1630-Óbidos, 1684), trae al primer plano a esta mujer formada en Sevilla junto a su padre, un pintor portugués que trabajó en el taller de Francisco de Herrera el Viejo. Tras instalarse con 14 años en la ciudad al norte de Lisboa donde se hizo famosa, Josefa irradió su talento por todo Portugal y hoy es reconocida como una de las principales pintoras barrocas europeas. El Niño Jesús que se pone a la venta en Sevilla a partir de 23.000 euros guarda gran semejanza formal con la Sagrada Familia que se encuentra en el Museo de Évora y presenta a Jesús tras una mesa que recrea la de la Última Cena. En el primer plano de la composición, los platos llenos de hogazas de pan, melocotones y pichones desemplumados y preparados permiten admirar la habilidad de la pintora en el género de la naturaleza muerta.

Con todo, la obra que está despertando "mayor expectación internacional" se pintó en el siglo XX y es un óleo de Fernando Zóbel, artista fundador del Museo de Arte Abstracto de Cuenca nacido en Manila y que residió durante varios años en Sevilla. Se subasta a partir de 20.000 euros. "Es muy difícil encontrar en el mercado obras de Zóbel de tanta calidad y tan bien documentadas como ésta, por lo que estamos seguros de que los precios van a subir mucho. Tenemos ya varios coleccionistas interesados tanto de Centroeuropa como de Filipinas", valora Carmen Íñiguez, experta en pintura antigua y del XIX de Isbilya.

Esa previsión optimista de un remate muy superior al del precio de salida lo comparte José Muñoz respecto a la tabla milanesa del siglo XVI elegida como portada del catálogo. Se trata de la Virgen del cojín verde, que sale a puja por 35.000 euros y donde destaca el hermoso rostro de la Virgen amamantando al Salvador y el cuidado dibujo de las figuras del fondo. A partir de 80.000 euros se vende un interesante y rotundo óleo del extremeño Luis de Morales, Abrazo de san Joaquín y santa Ana.

Las pinturas sobre cobre y las tallas policromadas de la escuela colonial se cuentan de nuevo entre las exquisiteces de un conjunto donde la tradición decimonónica sevillana está plenamente representada por firmas como Gonzalo Bilbao, García Ramos o Jiménez Aranda, autor de una pintura alegórica pensada para el techo del Bellas Artes (desde 18.000 euros).

El San Cristóbal tallado por Alonso Berruguete, a partir de 120.000 euros, y el no menos impresionante óleo de Josep Cusachs Lance en la batalla de Mendigorría, que sale a puja por la misma cantidad, son otras dos piezas estrella que pueden visitarse en la exposición previa a la subasta, rodeadas de obras más modestas en su precio pero tan hermosas como un clavicordio victoriano en caoba (desde 850 euros) o un velo de novia con encaje de Bruselas del siglo XIX a partir de 1.500.

Isbilya, que el año pasado fue la sala española donde se dieron los mayores remates, ha logrado desde su apertura en 2014 que sus catálogos interesen mucho más allá de Andalucía. "Vamos por toda España intentando localizar mercancía y nos hemos convertido en una referencia por la calidad de la pintura que ofrecemos y la variedad y cantidad de nuestros lotes. Recibimos los catálogos de todas las grandes casas de subasta de España, que estudiamos como ellas estudian los nuestros, y se puede decir sin exagerar que la de Sevilla es hoy un modelo en toda España", glosa Muñoz.

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