El incremento de los cereales hará descender la cabaña brava

  • Miura y Martín Peñato, presidentes de las dos asociaciones ganaderas con mayor peso, afirman que los nuevos precios también incidirán en la reducción de festejos

El incremento de los costes de los cereales ha repercutido en una subida espectacular del precio de los piensos con los que se alimenta al toro bravo. El hecho, de gran trascendencia, inquieta a los ganaderos.

Los presidentes de las dos entidades con más peso de la ganadería brava española, la Unión de Criadores de Toros de Lidia y la Asociación de Ganaderías de Lidia, coinciden en que en un futuro inmediato, en la mayoría de ganaderías descenderá el número de vacas y que, en consecuencia, se celebrarán menos espectáculos. Ambos reflexionan ante una situación que preocupa enormemente a un total de 1.100 ganaderos de lidia.

Eduardo Miura, presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia (UCTL), explica: "En enero de 2007 la tonelada métrica costaba 208 euros, ahora está en 317 euros, un 50 por ciento más. Espero que no suba mucho más". En cuanto a las consecuencias afirma: "Esto es una piedra que nos cae en todo lo alto y cuyas consecuencias pueden ser el que se reduzca el número de becerros y de vacas. Creo que en tres años tendremos menos oferta. Los ganaderos están reduciendo el número de ejemplares en un 10 por ciento, un 15 por ciento y hasta un 20 por ciento. Yo puedo informar a mis asociados, somos 358, lo que está sucediendo, pero estamos en un mercado libre y cada uno puede hacer lo que quiera. Pero la tendencia será el descenso en el número de reses. De hecho, en diez años pasamos de 10.000 a 20.000 becerros y ahora se ha invertido la tendencia. Estamos en unos 16.000 y bajará un 10 por ciento". Si la tendencia se consolida, una de las consecuencias, según Miura, "es que podríamos vender más caras las corridas y se den menos espectáculos".

Con respecto a la situación ganadera, el presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia se muestra también preocupado por otros asuntos, "como el que exista un Reglamento en cada zona. A este paso, en lugar del mayoral, vamos a tener que enviar a las plazas a un abogado. Es algo incomprensible. Un espectáculo como el fútbol, implantado en todo el mundo, tiene un solo reglamento. Y en los toros, que se dan en pocos países, hay una veintena de reglamentos. Otro elemento que nos preocupa es la aplicación de normativas sanitarias por parte de Europa, que están estudiadas para animales estabulados".

Eduardo Martín Peñato, presidente de la Asociación de Ganaderías de Lidia, señala que el precio de los cereales se ha duplicado. "Los cereales suponen el 80 por ciento del pienso y me temo que continuarán subiendo hasta la próxima primavera. Para el ganado de bravo es un desastre. Nosotros contamos con 420 asociados y sería conveniente que las asociaciones, que cuentan con un total de 1.100 asociados, estuviéramos unidas".

Las consecuencias del citado aumento, según Eduardo Martín Peñato, son claras: "Ha habido un incremento en la cuenta de pérdidas de los ganaderos de lidia. El número de ganaderías no bajará, pero sí el número de vacas reproductoras. La tendencia en los próximos años es el descenso del número de vacas por ganadería".

Para el presidente de la Asociación de Ganaderías de Lidia, "la situación es complicada. Llevamos muchos años cobrando casi lo mismo. En las grandes ferias, como las de Madrid y Sevilla, hemos ido incrementando el precio; pero no así en el resto de festejos, que supone 90 por ciento. Todo depende del tipo de festejo y de la plaza. Por ejemplo, puedo decirle que hace 25 años se pagaba por un eral 250.000 pesetas y hoy en día se suele pagar unas 200.000. El negocio de la ganadería ahora mismo es ruinoso. Unos la mantenemos por afición y tradición y los nuevos ganaderos lo hacen por prestigio social, por marketing".

Eduardo Martín Peñato señala que otro de los graves problemas que soportan en estos momentos los ganaderos de bravo "es el tema sanitario, porque también se han incrementado mucho los costes en el manejo del ganado, con las medidas tomadas contra la lengua azul y las vacas locas. Quizá éste sea el gran peligro real que amenaza a la Fiesta, una pandemia. Porque el toro bravo no se puede reemplazar".

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