La invitación al juego de Jorge Naranjo

  • El director sevillano concursa en el próximo Festival de Málaga con su primer largometraje, 'Casting', una historia coral que apuesta por disfrutar de la vida a pesar de las complicaciones

El guionista y director sevillano Jorge Naranjo había llamado la atención con algunos cortos -piezas como Superhero, Los niños de Charlot, Cinco contra uno o Llama ya-, pero fue especialmente su trilogía Casting, que triunfó en el festival Notodofilmfest, la clave para que su nombre se diera a conocer. Aquellas piezas breves ambientadas en diferentes procesos de selección no narraban sólo las vicisitudes por las que pasan los intérpretes en esas pruebas y tomaban el escenario como premisa para hablar de los sentimientos de cualquier persona: por allí aparecían hombres con temor a defraudar las expectativas de los suyos y a no cumplir los sueños por los que apostaron un día, jóvenes que se resistían a dar por finiquitada una relación amorosa, mujeres que no se avergonzaban de su madurez en una sociedad que rinde culto a la inexperiencia. El marco escogido para aquellos cortos inspira ahora el primer largometraje del director, Casting, una ópera prima que concursa en el próximo Festival de Málaga, donde se proyecta por primera vez este domingo.

Del material originario permanece, explica Naranjo, "ese tono que bailaba entre el drama y la comedia", aunque el metraje ha permitido ahondar en un mayor número de conflictos, ampliar la galería de personajes. "En los cortos había uno, aquí hay un mínimo de diez y sus historias se entrecruzan", cuenta sobre un proyecto coral en el que no obstante "hay una línea argumental clarísima que es la de Javi (Javier López, protagonista del primero de los cortos) y Esther, sobre la que se articulan el resto de historias que se van cruzando". Con ella, Naranjo describe las puertas que se pueden abrir cuando otra persona entra en la vida de alguien: Javi afronta por distintos motivos "una situación complicada" -su frustración por trabajar como camarero está afectando a la relación con su novia, una aspirante a actriz que sí ha tenido más suerte- pero de improviso se encuentra con una chica que "le invita a jugar. Le dice: Vale que tienes problemas, estás buscando curro y nadie te coge, pero pásalo bien. Él es un personaje que no es capaz de disfrutar y Esther es alguien que le enseña a hacerlo", resume el cineasta.

Ese espíritu lúdico es algo que interesa particularmente al creador, que recuerda que Kubrick consideraba tomarse vacaciones "como si a un niño le quitaran su juguete favorito" y que percibe la profesión como una forma de jugar. "Los actores se llaman players en inglés, y actuar en ese idioma es play, lo mismo que juego", sostiene Naranjo, para quien es en el abandono a la fantasía "donde se encuentra el mejor actor. Y ése es el aprendizaje que tenemos que hacer todos: hay que disfrutar. De eso va, básicamente, la película".

Beatriz Arjona, Ken Appledorn, Ruth Armas, Nay Díaz, Marta Poveda, Carmen Mayordomo y Dani Pérez Prada completan un reparto en el que destacan las colaboraciones de Juanra Bonet y Natalia Mateo y que incluye cameos de Daniel Sánchez Arévalo, Raúl Arévalo, Fernando Ramallo, Eloi Yebra, Críspulo Cabezas, Fernando Gil o Teresa Hurtado. El director insiste en que Casting no es un filme pensado "para que la gente diga: Uy, esto le sucede sólo a los actores. Ellos son el motor para contar otras cosas. Todos tenemos movidas con nuestras parejas, y todos hemos tenido alguna vez una entrevista de trabajo. Y al final un casting es eso, una entrevista de trabajo", opina, "un poco más especial porque te exige un poco más de desnudez, o que juegues con tus sentimientos".

A Naranjo no le atrae registrar la competitividad del gremio. "Estos actores no compiten entre sí, aquí todos quieren que el amigo pase el casting. La lucha es más bien con uno: se trata de aprender a aceptarte, a quitarte las máscaras. Una prueba así obliga al personaje a afrontar lo que no le gusta o le molesta de sí mismo, con lo que tiene que pelear". El propio director sabe qué se experimenta cuando uno tiene que medirse con sus ambiciones. "Como guionista, a veces cuando he querido trabajar en algún sitio he hecho pruebas de guión. Te llevas un tiempo trabajando en algo para que esa historia esté perfecta y al final no lleva a ningún sitio. Pero es un precio que tienes que pagar si quieres formar parte de algo", dice.

Aunque la independencia de la propuesta hace particularmente feliz a Naranjo -"al no tener a nadie encima que nos obligara a ir por un sitio u otro hemos jugado, nos hemos divertido", asegura-, a veces el equipo se topaba con dificultades y pensaba que "íbamos por carreteras comarcales, en coches de choque y que chocábamos". Ahora, con la selección para el Festival de Málaga, cita patrocinada por Gas Natural Fenosa y que todos los años se convierte en escaparate privilegiado del cine español que vendrá, el realizador cree ya que los integrantes de Casting "vamos por una autopista, y la película avanza y el rozamiento cada vez es menor". La sensación es agridulce, porque implica que el proyecto ya está cerrado. "Ya no podemos hacer nada para completarla, ya la película lo que quiere es nacer", asume.

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