Episodios sevillanos del siglo XX

Ocho meses contra la desidia de siglos

  • ENTREGAS PUBLICADAS: 21 y 28 de octubre; 4, 11, 18 y 25 de noviembre; 2, 9, 16, 23 y 30 de diciembre de 2007. 6, 13 y 20 de enero de 2008. El día 16 de enero de 1927, el general Miguel Primo de Rivera inició simbólicamente el derribo del antiguo convento de Santo Tomás de Aquino (1517). El 31 de agosto del mismo año finalizaron las obras del ensanche

E L curioso trazado urbano formado en torno al ex convento de Santo Tomás (1517), ya establecido en el primer plano topográfico de la ciudad (1771), y sin duda procedente de los tiempos de la Reconquista (1248), se mantuvo hasta finales de agosto de 1927. Lo han podido comprobar nuestros lectores en el plano histórico de Pablo de Olavide ya incluido en páginas anteriores.

Después de más de tres cuartos de siglo de la Exposición Iberoamericana, sería conveniente concretar qué podría ser más correcto para definir una época clave de Sevilla. Exactamente: si fue la Exposición Iberoamericana, nacida oficialmente en 1908, materializada su idea en proyecto en 1909 y por fin, inaugurada veinte años después, la que transformó a Sevilla, o bien todo aquel gigantesco avance urbanístico, económico y social, político y administrativo, pudo lograrse gracias a solo seis años de Dictadura de Primo de Rivera, entre 1924 y 1929.

La respuesta es sencilla. El tribunal del tiempo ha confirmado que la Dictadura de Primo de Rivera hizo posible la Sevilla del siglo XX. Y que el Rey Alfonso XIII apoyó decididamente por razones de Estado y amor a Sevilla, frente a todas las adversidades, la Exposición Iberoamericana de 1929. El certamen, que había sido imposible desde 1909 hasta 1923, con la Dictadura de Primo de Rivera se convirtió en el motor del renacimiento ciudadano, que contó con una Administración Central volcada en favor de nuestra ciudad y provincia.

El Rey Alfonso XIII (Madrid, 17 mayo 1886-Roma, 28 febrero 1941), no tiene en el nomenclátor de Sevilla ninguna referencia pública que recuerde y agradezca su contrastado amor por la ciudad. No tiene monumento ni calle. El único símbolo era el nombre del puente de hierro de las Delicias, ahora desmontado.

El general Miguel Primo de Rivera y Orbaneja (Jerez de la Frontera, 8 enero 1870-París, 16 marzo 1930), tenía una calle en el Prado de San Sebastián y ha sido eliminada sin traslado ni noticia pública. José Cruz Conde, comisario regio de la Exposición Iberoamericana, el gestor que con "mano de hierro" llevó a feliz término el proyecto sevillano, también ha sido eliminado del callejero cuando se reformó el trazado urbano del Prado de San Sebastián. Ninguno de los dos, y pese a ser el primero Hijo Adoptivo de Sevilla, tiene referencia en el nomenclátor urbano.

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