Los niños (y los padres) están perdidos

  • Patricia Ferreira presenta en Sevilla 'Los niños salvajes', que se estrena hoy tras ser la gran triunfadora en el Festival de Málaga

Semanas después de coronarse en el Festival de Málaga, donde recibió cuatro premios (mejor película y mejor guión, entre ellos), Los niños salvajes, "entre el drama social y el thriller", según su propia directora, Patricia Ferreira, llega hoy a los cines con la voluntad declarada de provocar debate. "Llevaba realmente mucho tiempo dándole vueltas a una pregunta: ¿cómo es posible que unos adolescentes normales puedan llegar a cometer actos terribles?", explicaba ayer Ferreira en Sevilla, que acogió la noche del miércoles el preestreno de la cinta, rodada en parte en la estación de Plaza de Armas o en un centro comercial del Aljarafe, aunque está ambientada en una gran ciudad indeterminada.

La cinta, que se desliza progresivamente hacia el siempre resbaladizo territorio de los temas de actualidad y el titular de prensa, propone no sólo una reflexión -como apuntaron todos los miembros del equipo artístico presentes en la rueda de prensa- sino también "respuestas" -como se atrevió a señalar Gonzalo Bendala, de Aralán Films, una de las varias productoras implicadas- a uno de esos conflictos que se antojan eternos e ineludibles: la deficiente, cuando no inexistente, comunicación entre padres e hijos adolescentes, todos viviendo ajenos o insensibles a los problemas que existen al otro lado de la barrera generacional, tema al que se suma el de la conflictividad en las aulas y la creciente desesperación de los profesores.

"Siempre tienes que tomar un punto de vista, y aquí el punto de vista es el de los adolescentes", dijo Ferreira, antes de reconocer que quiso realizar este proyecto también para defender, "pero no de manera dogmática ni explícita, como un manifiesto", la enseñanza pública, y eso es lo que atrajo a Canal Sur, como confesó su responsable de Producción Ajena y Coproducciones, Ricardo Llorca: "La educación, los valores... Ése es el mensaje que nos gustó".

Una vez superados los discursos de retórica institucional y de orgullo y puesta en valor del talento territorial, por aquello de la coproducción catalana-andaluza, la presentación se convirtió en una suerte de mesa redonda sobre el reto permanente de la educación. Marisol Membrillo, que en la película encarna a una profesora de Literatura deprimida y completamente superada, llegó a lamentar "la poca conciencia con la que hoy muchos tienen hijos". Ana Fernández, en la cinta la madre de uno de los chicos protagonistas, una sufridora de clase humilde que "huele a cansancio y fritanga pero también a inteligencia e instinto", comentó el caso de una amiga, que, tras ver la "hermosísima y magnífica" película, le dijo: "He visto a mi hijo fuera de mi casa". "Es una invitación al diálogo", apuntó por su parte Llorca, antes de recomendar a los padres, sobre todo, "estar más atentos", aparte de "escuchar y mucho y respetar".

Marina Comas (Pa negre), que siguió un poco ausente el debate de los mayores y no supo precisar si había aprendido algo durante el rodaje, admitió que se sentiría más cómoda viendo la película con sus amigos, porque se divertiría más, aunque con sus padres la vería "de otra manera, pensaría más". En la ficción, ella y dos amigos constituyen un triángulo de adolescentes cuyo aislamiento emocional tendrá consecuencias inesperadas, en algún caso de forma extrema.

Es complicado hablar de la leve intriga que recorre todo el metraje sin desvelar nada, pero en cualquier caso la directora, que en Málaga definió su filme como "optimista", tuvo alguna dificultad para justificar la afirmación: "Bueno... muestra una posibilidad de entendimiento". "Quizás se trata más de un optimismo metafórico", dijo cuando se le insistió en el (como mínimo) tajante final. Sobre el reparto de responsabilidades en el fracaso colectivo del que habla en última instancia la cinta, ya que en ella ningún bando parece libre de culpa, opinó que "siempre tiene más responsabilidad quien más poder tiene; o sea que los adultos".

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