La paternidad en clave de humor

  • El sevillano Vicente Romero protagoniza junto a Aitor Mazo y Javier Martín 'El día del padre', hasta el sábado en el Teatro Lope de Vega · La comedia se ambienta en una clínica de reproducción asistida

¿Por qué los hombres quieren ser padres? La dramaturga Ana Graciani se hizo esta pregunta, y encontraría allí el germen de una nueva obra teatral, al observar los movimientos de su alrededor. "Vivo en una generación en que eso de la pareja estable es difícil de encontrar y algunas mujeres buscan fórmulas alternativas para ser madres, como tener hijos con un amigo. Entonces me pregunté qué ocurría con los hombres, si ellos tenían también instinto paternal", declaró ayer Graciani, coautora del texto junto a Gabriel Olivares.

El resultado de esta curiosidad llega hoy al Teatro Lope de Vega con hechuras de comedia. Tres hombres son citados en una clínica de reproducción asistida. Pronto descubrirán que una mujer, Manuela, los ha convocado para decidir cuál de ellos va a ser el progenitor del hijo que ella quiere tener. Así arranca El día del padre, un divertimento "ligero, aunque con mucha carpintería detrás" que se sirve de un humor, según sus creadores, "que llega fácilmente a la gente, aunque cuidamos que no fuera un humor de consumo, de usar y tirar".

El sevillano Vicente Romero y el onubense Bartolomé Santana son dos de las piezas de este enredo, en el que también actúan Aitor Mazo y Javier Martín, antiguo colaborador de Caiga quien caiga que debuta en el teatro con este papel. Mazo elogia del montaje que "como el buen teatro, los personajes empiezan en un punto y acaban en otro, evolucionan. Y es una función muy fina, no hay nada de humor grueso", asegura. El intérprete, visto recientemente en Hamlet y La tempestad bajo las órdenes de Lluís Pasqual, describe la elaboración de El día del padre como "teatro de cazuelita. Lo hemos hecho poquito a poco, poniendo y quitando, mirando lo que conseguíamos".

Vicente Romero detalla que cada uno de los aspirantes a ser padre en esta comedia "representa un aspecto de la vida. Uno es el amor, otro la salud y el último el dinero [el cuarto personaje, el encarnado por Bartolomé Santana, es un responsable de la clínica y en principio es ajeno a esta pugna]. Mi personaje es el amor. Lleva 12 años sin ver a Manuela y precisamente el día que recibe la propuesta de ella él está a punto de casarse", expone Romero, quien entre sus proyectos tiene previsto dirigir una versión de Las criadas ambientada en la Guinea colonial.

Javier Martín carga con el personaje más inmaduro, un tipo que "no entiende de dónde viene ni hacia dónde va". El antiguo presentador, que ya había filmado varias películas pero no había pisado ningún teatro, está disfrutando el desafío. "Estoy encantado con este mundo del teatro, que no conocía", afirma Martín, convencido de que esta obra desbarata la percepción de quienes ven el teatro como "un tostón, como algo aburrido. Esta función es una hora y media de diversión".

El día del padre se ha traducido ya al italiano y al portugués y se representará próximamente en Chile. Graciani ya se sorprendió de la expectación que despertaba el proyecto cuando ella y Olivares esbozaban todavía los primeros borradores de la obra. "Hay proyectos que nacen con estrella y otros que nacen estrellados, eso lo ves desde el principio. Cada puerta a la que llamamos se abría sola", cuenta la escritora. Después de "un año y pico de gira", Graciani ha comprobado que este western clínico en el que los paradigmas de la masculinidad luchan por conquistar un óvulo "hace reír, y mucho". No en vano, el director del Lope de Vega, Antonio Álamo, identifica los ecos de aquel humor disparatado y brillante de Mihura y Jardiel Poncela en los diálogos y las situaciones de esta comedia.

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