"No pienso en éxitos, sino en hacer mi trabajo bien"

El italiano Samuel Bono es, a sus veinte años, un auténtico torbellino. Espontáneo y natural, con su simpatía sabe ganarse a quien se le acerca aunque, según él mismo reconoce, tiene también una fuerte impronta personal. No obstante, No digas no, su primer álbum en nuestro idioma, es una romántica manera de ver la vida con la que espera obtener al menos una respuesta similar a la que, hasta ahora, le han brindado sus paisanos.

-Aunque haya ojeado su currículum, ¿le importaría presentarse a la gente que aún no le conozca?

-Soy un artista de Italia que llega a España con el sueño de mostrar un modo de ser diverso. Otros como yo han venido de mi país y han tenido mucho éxito. Son figuras por las que tengo un gran respeto, aunque tengo mi personalidad y querría que se me apreciase por ello. Soy joven y canto con palabras simples y melodías pegadizas pero sin perder la sustancia.

-Además, suya es la autoría de la mayoría de los temas, ¿verdad?

-El noventa y nueve por ciento. Sólo una de las canciones no es mía. Es un regalo de Pino D´Angio que me ha ayudado en este proyecto tan personal. Las escribí en mi lengua y se han traducido al castellano.

-Las baladas suponen el hilo conductor de su disco. ¿Es usted muy romántico?

-Sí, aunque si me enfado puedo ser muy duro. Tengo un carácter fuerte y la estupidez de alguna gente me molesta. Este álbum, sin embargo, es muy dulce.

-Tienen ustedes fama de ser muy seductoresý

-¿Seductor? (risas). No lo sé. A mí me parece que lo que es un gran mérito es comprobar cómo de acogedores sois aquí con los extranjeros. Nosotros no actuamos así.

-¿Qué hay en la vida de Samuel Bono antes de 'No digas no'?

-Un chico como todos. Iba a la escuela, tenía mis amigos y hacía la vida de alguien con quince añosý Casi normal. Tampoco he tenido nunca una realidad muy similar a la del resto. Estoy un poco loco.

-Dígame alguna locura que, por ejemplo, haya hecho por amorý

-¡Muchas cosas! Pero, la verdad, las han hecho más por mí (risas). Ha sido más bien al contrario.

-¿Habla de sus propias vivencias en las letras de sus melodías?

-Claro. ¿Quién podría interpretarlas si no fuera así? Para interpretar lo tienes que tener dentro. Son cosas por las que pasas o has pasado.

-¿Tiene metas hasta dónde le gustaría llegar en esta aventura española?

-Estoy aquí y eso ya es un sueño. Voy viendo ciudades maravillosas, conociendo personasý No pienso en éxitos ni en ventas sino en hacer bien lo que hago ahora.

-¿Confirma que, todo lo que se quiere, puede conseguirse?

-Sí. Si uno lo desea, puede cambiar su presente.

-Y, ¿hasta dónde sería capaz de llegar por su trabajo?

-Los afectos no debes perderlo de vista. Son tus orígenes lo que te asientan y, aunque lejos encuentres cariños de admiradoras, al final, terminas regresando.

-¿Raffaella Carrá o Laura Pausini?

-Laura. Tengo canciones suyas que me recuerdan situaciones. Raffaella es otra generación. Tengo más vínculos con Laura.

-¿Sofía Loren o Gina Lollobrígida?

-Sofía. Es una mujer del Sur. Como yo.

-¿Qué le está gustando más de nuestro país?

-El jamón, el vino tinto, las tortillas. Las tapas en general. ¡Hasta he engordado en estos últimos días! (Risas).

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