La pintura antigua italiana domina en la primera sesión de la subasta de Isbilya

  • No encuentran comprador las piezas más caras, como el lienzo de Luis de Morales o la talla de Alonso Berruguete

Buen ambiente y algunos aplausos en la primera jornada de la subasta de primavera de Isbilya, que logró vender por más del doble de su precio de salida la poética Dama como Clío, musa de la Historia atribuida al pintor italiano Felice Ficherelli (San Gimignano, 1605-Florencia, 1660). Este óleo sobre lienzo salía por 20.000 euros y se remató en 44.000 tras una disputada puja. La belleza de la modelo, realzada por el claroscuro, no pasó desapercibida a los coleccionistas acaudalados e inversores que vieron en esta obra atribuida a quien fuera discípulo de Jacobo da Empoli un valioso ejemplo del refinado arte toscano del XVII.

No menos atractiva era la obra elegida como portada del catálogo, la Virgen del cojín verde de escuela italiana del siglo XVI, que se vendía a partir de 35.000 euros. Esta importante pintura se adjudicó por 42.000 euros y, sin duda, se revalorizará mucho más con el tiempo pues su buen estado de conservación permitirá al nuevo propietario proseguir con las investigaciones acerca de su autoría.

Del pintor lorenense Claude Deuret (Nancy, 1588-1660) se vendió por los 14.000 euros de salida la delicada Dama con laúd, una pieza importante para el mercado internacional donde destacaba el atuendo de esta joven a punto de interpretar una canción y la diadema de perlas que le adornaba el complejo peinado.

Estos éxitos de la pintura antigua italiana y francesa, sin embargo, no fueron acompañados por récords como en otras convocatorias de la firma sevillana. No encontraron comprador las piezas más caras, caso de la talla policromada de Alonso Berruguete, San Cristóbal, que salía por 120.000 euros, o el Abrazo de San Joaquín y Santa Ana de Luis de Morales, un lienzo de grandes dimensiones (80.000 euros) que volvió sin ofertas al casillero de salida. Tampoco se vendió el autorretrato de Carreño de Miranda por el que se pedían 40.000 euros pero sí su Santa Teresa de Jesús, que se adjudicó por el precio de partida (4.500 euros). En los 10.000 iniciales se vendió Nacimiento de San Francisco de Asís de Domingo Martínez. El gusto por las obras devocionales lo reflejó también el remate de Anunciación, óleo de escuela española del XIX ejecutado siguiendo a Murillo, que pasó de 2.100 a 3.400 euros.

Fue precisamente en ese mercado de precios ajustados inferiores a 6.000 euros donde la subasta registró mayor animación. Sobre todo cuando las obras las firmaban artistas sevillanos del XIX, como ocurrió con Joven modelo con mantón rojo de Gonzalo Bilbao, que de 3.500 pasó a los 4.100 euros por los que se adjudicó el lienzó un comprador que pujó a través de internet. Hasta 3.600 llegó la pareja Maja y torero firmada por Valeriano Domínguez Bécquer en 1866. Muy acalorada fue la disputa por Anunciación, del pintor romántico sevillano José María Romero y López (de 3.000 a 6.500 euros).

En escultura antigua no hubo suerte para las obras de Luisa la Roldana o Alonso Cano, pero sí se vendió por su precio de salida, 9.000 euros, el Niño Jesús Bendiciendo del siglo XVII atribuido a Pedro de Mena que formaba conjunto con una impresionante hornacina churrigueresca del XVIII.

La nota más llamativa de la jornada la puso el Ministerio de Educación y Cultura, que había solicitado información sobre un conjunto de columnas del siglo XVII procedentes del antiguo Corral de Comedias de Talavera de la Reina y ayer declaró "inexportable" la obra, que no halló comprador.

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