La prueba de que el arte es ciencia

  • El Laboratorio de Arte finalizará su centenario con una muestra fotográfica sobre la ciudad hispalense

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El arte y la investigación no son incompatibles. Así lo demuestran los cien años de existencia del Laboratorio de Arte de la Universidad de Sevilla que estos días se conmemoran con una serie de actividades que acoge el edificio central de la Hispalense.

La creación de este centro, especializado en el estudio de la Historia del Arte, fue promovida por el catedrático de Teoría de la Literatura y de las Artes, Francisco Murillo Herrera, tomando como referencia modelos alemanes, especialmente aportaciones de Henry Wolfly y la Escuela de Viena.

Juan Miguel González, catedrático de la Universidad y actual director del Departamento de Arte de la Facultad de Geografía e Historia, defiende que este centro supuso "una renovación basada en la experiencia y el estudio directo sobre las obras y sus reproducciones, y transformó el aspecto investigativo y científico de esta disciplina a principios del siglo XX". En él, profesores, alumnos y becarios que preparan sus tesis doctorales se dedican a analizar la forma, la policromía y los materiales empleados en la creación de las obras, "lo que supone un dominio del conocimiento técnico que justifica su clasificación como laboratorio", aclara Juan Miguel González.

Murillo Herrera organizó la biblioteca especializada en temas artísticos, cuyos 35.000 volúmenes la erigieron como una de las más destacadas a nivel nacional e internacional. También fundó la fototeca que atesora más de 100.000 ejemplares, lo que para González dota a la universidad de "una apoyatura gráfica para la investigación y la docencia revolucionaria".

En su momento, la puesta en marcha del laboratorio fue secundada por la participación de un grupo de jóvenes profesores, discípulos de su creador, cuyo trabajo permitió que el proyecto cristalizase en el centro de especialización pretendido. Entre ellos se encontraban personajes tan reconocidos como Diego Angulo Íñiguez, Antonio Sancho Corbacho y José Hernández Vías. Éste fue el último director del laboratorio y el primero del actual Departamento de Arte, su sucesor tras la aplicación de la transformación impuesta por ley.

Hernández Vías, además de ser un gran estudioso del arte sevillano, ocupó los cargos de rector de la Hispalense y alcalde de la ciudad. Durante el tiempo en el que estuvo al mando del laboratorio centró sus esfuerzos en proteger y aumentar sus fondos bibliográficos y ordenó que, tras su fallecimiento, le fueran cedidos todos los ejemplares de su biblioteca personal. Su trabajo otorgó una estructura científica al arte sevillano, en especial a la figura de Martínez Montañés, sobre el que publicó ingentes escritos de un "extraordinario cientificismo", opina González.

La Universidad ha respaldado la organización de una serie de actividades artísticas y culturales para subrayar la importancia del centenario del Laboratorio de Arte. Entre ellas hubo espacio para homenajear la trayectoria de Hernández Vías, y el acto inaugural se dedicó al bautizo de la sala de lectura de la biblioteca de arte con su nombre.

Entre los eventos programados está también la exposición fotográfica sobre la Semana Santa de Sevilla, que recoge imágenes desconocidas de detalles de orfebrería y bordados, edificios y calles de la ciudad que hoy han desaparecido prácticamente. El paraninfo de la Universidad acogió en noviembre un Congreso de Historia del Arte en el que han participado profesores y especialistas de universidades y centros especializados en el estudio de la obra artística nacional e hispanoamericana.

Se puso en marcha también una exposición de 50 obras de los tratadistas más relevantes que forman parte del fondo bibliográfico de la Universidad. Entre ellos se encuentran una reedición, elaborada en Madrid en 1784, del Tratado de la pintura de Leonardo Da Vinci y La antichità di Ercolo esposte, una obra sobre los hallazgos encontrados en unas excavaciones arqueológicas de Nápoles, creada exclusivamente para las familias nobiliarias de la ciudad.

La última actividad programada para celebrar este centenario es una exposición de la fototeca que abre ahora sus puertas. En ella se mostrarán ilustraciones sobre Sevilla y el edificio de la antigua fábrica de tabaco en el que hoy se halla la sede central de la Universidad. El Laboratorio de Arte cuenta con el apoyo de la Junta de Andalucía que, actualmente, subvenciona a varios grupos de investigadores que centran sus esfuerzos en estudiar el mundo del arte andaluz, español e hispanoamericano.

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