Crítica de Música

De entre los sueños

siempre/todavía. ópera sin voces

Ciclo de Música(s) Contemporánea(s) 2016. Textos e imágenes: Alberto Corazón. Música: Alfredo Aracil. Piano: Juan Carlos Garvayo. Realización multimedia: Simón Escudero. Lugar: Sala B del Teatro Central. Fecha: Miércoles 30 de marzo. Asistentes: Unas 25 personas.

Si el paralelismo entre la abstracción en pintura y el atonalismo en música es atinado, adecuado es el maridaje entre la música de Aracil y las imágenes de Alberto Corazón en Siempre/Todavía: la música se mueve en el sutil límite entre un predominante atonalismo y sonoridades de sabor cercano al impresionismo, mientras las proyecciones de Corazón, verdaderos dibujos animados -pues tras el piano se proyectan dibujos sometidos a animación por Escudero- exploran el terreno entre lo abstracto y lo figurativo, entre lo geométrico y lo representativo, conectando esta obra con las del origen de nuestra civilización que sirvieron de inspiración al diseñador tras su visita a los museos sirios.

Muy bien interpretada por un sensible Garvayo, de pulsación homogénea y atento a la sincronía, la música de Aracil, siempre dentro de los límites de la técnica tradicional del piano, fue más comprensible para el oyente en su inicio -inevitable recordar a Scriabin y sus interacciones entre color y armonía- y en su final, conectados ambos por alguna especie de leitmotiv textural y pictórico -tesituras extremas en cada mano, motivos cálidos en pantalla-, y cruzados aquí y allá por escalas y acordes paralelos de leve aroma modal. El centro de la obra, sin embargo, se resintió de cierta falta de estructura perceptible, pues pese al subtítulo de ópera sin voces ni poemas ni imágenes ofrecían una narrativa que la música atonal de raíz serial tampoco puede facilitar, resultando así una yuxtaposición de episodios sugerentes y oníricos.

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