El 'júbilo terminal' de José Pedro Carrión abre el curso en La Fundición

  • El teatro que dirige Pedro Álvarez-Ossorio inicia la temporada con novedades y tras haber producido la obra 'Tomar partido'

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"La crisis es el estiércol en el que estamos metidos, podemos seguir dentro o germinar", sostiene José Pedro Carrión -Premio Nacional de Teatro-, director e intérprete de Júbilo Terminal. El espectáculo, que estará en cartel hasta el 7 de octubre, alzó anoche por primera vez en la temporada el telón del teatro La Fundición, afrontando el contraste entre el declive de un viejo actor y la energía de una joven promesa de la interpretación.

Valery Tellechea acompaña en la escena al propio Carrión, quien opta por "el amor y la muerte" como grandes temas de lo teatral. El imaginario existencial del personaje veterano de Júbilo terminal, desencantado del mundo que le rodea, recurre a seres clásicos de la literatura drámatica, como Hamlet, Cyrano o Puck. En frente, la juventud femenina viene henchida de entusiasmo, ilusiones y savia nueva. Ambos se encuentran en un escenario teatral en crisis constante, lo que el autor califica como "la metáfora de dos actores hablando de la vida y el teatro".

Tras haber arrancado su curso, La Fundición, dirigida por Pedro Álvarez-Ossorio, tiene los tres próximos meses por delante una programación en la que las propuestas nacionales le ganan terreno a las locales: "Los vientos no son muy favorables en el mundo del teatro. Pero hacemos más cosas por el mismo dinero para que desaparezca de la profesión el número mínimo de personas", sentencia Pedro. Aunque el teatro monopolice la oferta de octubre -Henning Mankell (Antílopes), Gracia Morales (Un horizonte amarillo en los ojos) y Jean-Luc Lagarce (Reglas, usos y costumbres de la sociedad moderna)-, a partir de noviembre entrarán en juego la danza y la comedia.

Como novedad de este año, el teatro, enclavado en la Casa de la Moneda, estrena Minifundi, una programación que aspira a despertar emociones en la infancia -incluso en los bebés-, desde los títeres hasta las historias con magia, pianos, orquestas o piratas. José Pedro Carrión, que compartió la presentación de Júbilo terminal con la de Minifundi, aprovechó para calificar de "crimen contra la humanidad que el teatro no esté presente en la educación", algo que, según él, contribuiría a crear "mejores personas".

El comienzo del curso de La Fundición no es el único motivo por el que su director se convierte en protagonista. Dirigida por Álvarez-Ossorio y basada en la obra de Ronald Harwood, Tomar partido recrea la Alemania posterior a la Segunda Guerra Mundial, en un firme intento por involucrar al público: "El espectador va a tener que tomar partido", esgrime el actor sevillano Antonio Dechent, al que acompañan en el reparto Emilio Alonso, Rocío Borrallo, José Manuel Poga y Roberto Quintana. La obra, producida por Fundición, en colaboración con Focus, se estrenará el 24 de octubre en el Teatro Cánovas de Málaga y llegará al Lope de Vega el 21 de febrero de 2013.

Con Tomar partido, Pedro Álvarez-Ossorio pretende remover conciencias: "No es posible que uno pueda pasar sin contemplar la realidad". Su discurso teatral, crítico y social, se acompasa a su pensamiento, cargado de compromiso: "El teatro es protesta, es denuncia. La cultura siempre es política; el que intente decir que es un apolítico, lo que está intentando es justificar al poder".

En mitad del estiércol, desde una trinchera cabal, Carrión aboga por el teatro como "el único sitio donde se encuentra la verdad" y proclama que "está hecho para la gente, que necesita reunirse para soñar". Con la lucidez como adarga y sin temor a la crisis actual, el director y actor de Júbilo terminal concluye: "En el estiércol vamos a plantar claveles rojos".

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