Un universo hecho de versos

  • Antonio Arias, líder de Lagartija Nick, publica un disco con adaptaciones musicales de poemas y textos sobre astronomía

"Decía el otro día un astrofísico que la astronomía da sentido a las tres preguntas universales: ¿quiénes somos?, ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos? Somos polvo de estrellas, venimos del big bang y vamos hacia la muerte térmica. Y ya está todo explicado. La astronomía tiene respuestas", bromea Antonio Arias, quien el otro día, el pasado sábado 12, clausuraba en su ciudad, Granada, los actos de celebración del Año Internacional de la Astronomía con la presentación en concierto de Multiverso (Popstock!).

No es la primera vez que el líder de Lagartija Nick muestra su interés por el cosmos. El epé Space 1999 o el uso de palabras del astronauta Pedro Duque en una de sus canciones, Newton, son pruebas de ello. Pero en Multiverso, su primer disco firmado con nombre propio, ha ido más allá. "Conocí al astrofísico José Antonio Caballero en 1999. Él entonces estaba estudiando y le había llamado la atención que Duque nos hubiera autorizado a utilizar sus palabras -recuerda Arias-. Más tardé escribió en una revista científica un artículo sobre música y astronomía, en el que nos citaba, y después también sacó otro sobre astronomía y poesía. Ahí fue donde descubrí un poema del físico catalán David Jou, y enseguida lo capté. Me puse en contacto con él y me envió dos libros. Al principio la idea era grabar sólo dos o tres adaptaciones con motivo de la celebración del Año Internacional de la Astronomía, pero el proyecto fue creciendo de forma natural y salió un disco entero".

En efecto, a los poemas de Jou se unieron otros de Carlos Marzal, Natalia Carbajosa, Ángel Mendoza, Carlos Francisco Chang Marín, Rafael Espejo y el reciente Premio Cervantes José Emilio Pacheco. "Tenía miedo de sus reacciones y no les envié las canciones hasta que estuvieron masterizadas, con buen sonido, acompañadas de una nota: perdóname", vuelve a bromear Arias, quien reconoce la dificultad de adaptar algunos de los textos elegidos por su lenguaje científico. "Sí, algunos eran difíciles... Pero después de hacer Val del Omar... -dice evocando el disco dedicado al multidisciplinar artista granadino-. De lo que sí me di cuenta es de que hoy hay una inclinación por la poesía científica muy nueva, y creo que refleja el momento. Además, todos los autores fueron muy agradecidos, en especial José Emilio Pacheco".

A la búsqueda de una sonoridad particular, pero también de un estado de ánimo singular, parte de Multiverso se registró en una de las cúpulas del Observatorio de Calar Alto, en Almería, hasta donde se desplazaron Arias y el productor del álbum, Paul Grau, tras los mandos en los dos últimos discos de Lagartija Nick. "Paul se llevó previos de los años 50 y micros muy antiguos para recoger esas reverbs tan analógicas que íbamos a pillar en las cúpulas, que no se pueden recrear en un estudio. Nos dejaron hacer y podía sentir el sitio y cómo influía en mi manera de tocar. Todo eso ayudaba al entendimiento de los poemas, de las letras de las canciones. Sabíamos que estábamos en un entorno especial, privilegiado", dice.

Registrado en compañía de diversos músicos de Granada -entre ellos J y Florent, de Los Planetas, y miembros de Lori Meyers-, Multiverso reúne de nuevo a un equipo que ya dio muestras de su compenetración en el disco homenaje a una de las bandas emblemáticas de la ciudad andaluza, Los Ángeles, Intervenciones estelares (2006). "Creo que en ese disco conseguimos un sonido muy especial y que desde entonces teníamos en mente hacer algo parecido -explica Arias-. También tenía la idea de hacerlo yo solo entero, pero perdía mucho tiempo grabando las baterías, así que Paul no me dejó".

Con una introducción que capta el sonido de uno de los telescopios de Calar Alto al moverse, Multiverso termina con otro corte sin texto, un curioso e hipnótico instrumental titulado Harmonia Mundi 2009. "Leí una teoría sobre las frecuencias de cada planeta y pensamos en recrear la Harmonia Mundi de Kepler de manera ordenada, quitando a Plutón, claro -ironiza Antonio Arias-. Paul tenía un aparato de los 70, muy de la época, un generador de frecuencias que se utilizaba para analizar los estudios de grabación. Y lo usamos: cada 45 segundos suena la frecuencia de un planeta del sistema solar. Es como especie de viaje desde el sol", comenta.

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