Una vuelta de tuerca (editorial) a la fórmula del 'micromecenazgo'

  • Un nuevo sello creado en Sevilla, Pentian, apuesta por un "modelo colaborativo", impulsado por el 'crowdfunding' pero basado también en los tradicionales servicios y canales editoriales

"Todo el mundo, y ahí entran muchos profesionales del sector, nos dice, cuando le contamos el proyecto: qué buena idea... Y es verdad, yo creo que lo es, claro, pero es de esas ideas más fáciles de decir que de llevarla a cabo, porque es complicado abarcar todo lo que hace falta: capacidad editorial, contactos para la distribución, software superpotente... Hay empresas que hacen todo lo que hacemos, pero por separado; nosotros hemos armado todo el puzzle". Quien habla es Chema García, que junto a su socio Enrique Parrilla y al hermano de éste, Iván, es el responsable de un nuevo sello editorial, Pentian, con sede en Sevilla y que se apoya en la fórmula financiera del micromecenazgo aunque "no es", insiste Parrilla, "una plataforma de micromecenazgo como tantas otras que hay en el mercado, desde Kickstarter a Verkami".

"El proyecto nació porque constatamos que existía la necesidad para mucha gente de un canal de publicación alternativo a las editoriales de toda la vida... Hay muchos autores, algunos con dos y tres libros publicados, es decir, que no estamos hablando de ese tipo de libros en plan las recetas de la abuela o las memorias de mi tío, con todo el respeto, que han desechado la vía tradicional porque no quieren perder los derechos de autor, o porque no están satisfechos con el proceso de edición, o porque con la crisis económica las editoriales no están publicando a autores nuevos y sólo apuestan por figuras establecidas o reediciones. Y ante el coste de la producción, tiraban de esas plataformas de crowdfunding, y efectivamente conseguían los fondos que necesitaban, pero luego, una vez recaudado el dinero, esa plataforma se queda con una parte del dinero y a partir de ahí... buena suerte, ahí tienes en una esquina de tu casa una caja con cien ejemplares de tu libro", explica Parrilla sobre el germen del proyecto, que empezó a dar sus primeros pasos en julio de 2013, aunque hasta principios de este año no aparecieron los primeros libros (hasta el momento, completamente editados, una quincena, y hasta 60 en campaña, es decir, en proceso de captación de aportaciones).

La empresa, que realiza en Sevilla toda la fase de producción de los lanzamientos, tiene también "oficinas abiertas" en Madrid, principalmente para gestiones comerciales, y en Los Ángeles, gracias a lo cual (y a una reciente visita a la feria Book Expo America de Nueva York) han conseguido ya, aseguran, acuerdos de distribución en librerías de Estados Unidos con la principal empresa de la rama de ese "mercado enorme, donde hay ya más gente que habla y lee en español que en la propia España", aparte de la condición de priority publishers de Apple en el mercado hispanohablante.

Lo "rompedor" y "revolucionario" del proyecto, dice García, radica en que Pentian "controla todo el proceso editorial". "Y sabíamos que iba a funcionar bien, pero estamos creciendo a un nivel que no esperábamos", añade Chema García, quien, con una experiencia de 15 años en el sector editorial, generalmente como directivo dedicado a los temas relacionados con el paso del papel al formato digital y con el marketing on line, se ocupa ahora en este nuevo proyecto de la vertiente comercial; mientras que Enrique Parrilla, ingeniero de formación y propietario de una empresa de consultoría informática, se ocupa principalmente de su dimensión tecnológica.

Su "modelo de edición colaborativa", como lo definen, arranca siempre en el autor. "Él es el que lidera el proyecto", asegura Parrilla. Cuando a ellos les llega el libro en cuestión, realizan un "proceso de evaluación", porque "cuando nos llega una propuesta no se cuelga en la plataforma sin más", explica: "No es lo mismo imprimir un libro que otro, hay que estudiar los costes de producción, las necesidades específicas de cada libro en materia de maquetación y de otros aspectos, como por ejemplo las ilustraciones en el caso de las obras infantiles. Y se determina la cuantía de la campaña y se presenta". Y generalmente, dice García, "el precio mínimo medio para poner en marcha todo el proceso de producción oscila entre 1.500 y 2.000 euros".

A partir de este punto entran en juego los micromecenas, o inversores, puesto que los beneficios, de haberlos, tanto en materia de ventas de ejemplares -en papel en librerías de momento sólo españolas pero pronto, dicen, también estadounidenses, o en formato electrónico- corresponderían al autor en un 40%, a los editores en un 10%, y para los mecenas un 50% durante un periodo de tres años, sean cuantos sean y de manera equitativa. Y dado que hasta ahora la horquilla de micromecenas en los lanzamientos de Pentian oscila entre 20 y 40 personas, "no es sólo una persona en sus redes sociales, sino un pequeño ejército de marketing" buscando el tan invocado "efecto viral": "Estamos viendo casos de éxito insospechados, desde libros de autoayuda a novelas que en muchas editoriales tradicionales nadie le echaría un segundo vistazo, y nos parecía justo que esos mecenas que reconocen una posibilidad de éxito y apuestan por un libro reciban a cambio algo más que un ejemplar", dice Enrique Parrilla, que recurre al ejemplo más bien utópico de fenómenos como el de Harry Potter... "pero quién sabe...", apostilla.

Lo que tienen claro, añade Parrilla, es que "la estrategia de Pentian pasa por entender que las líneas de publicación las marca el mercado, los lectores", por lo que el sello, dice, no se plantea de entrada ninguna clase de limitaciones ni de temas ni de géneros. "Estamos publicando todo tipo de libros, desde antologías a relatos, novelas, diccionarios... De todo. Obviamente lo más popular es ficción y autoayuda, pero si criticamos a las grandes editoriales por decirle al público lo que tiene que leer y lo que no, no vamos a hacerlo ahora nosotros", aseguran.

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