A vueltas con el patrimonio andaluz

La Barroca se ha empeñado de modo especial en los dos últimos años en trabajos de rescate de patrimonio musical andaluz. Si a finales de 2006 ofreció en los Festivales de Cádiz y de Úbeda y Baeza música de compositores de las catedrales de Málaga y Cádiz, en este arranque de 2008 insiste en la música malagueña, con la figura del navarro Juan Francés de Iribarren como unificador de ambos programas. En ambos casos, los proyectos han sido llevados al disco (los publicará la Junta de Andalucía en su colección de Documentos Sonoros) dirigidos por el maestro suizo Diego Fasolis.

Justamente la grabación de este disco que, junto a areas y cantadas de Iribarren, ofrece villancicos de Jayme Torrens, puso en peligro la celebración misma del concierto. Demasiado esfuerzo para los solistas, que tuvieron que optar por limar las arias (cortando sistemáticamente las segundas estrofas), y que llegaron algo justos al final. No fue éste el único problema del recital, pues la Universidad podría haber puesto un poco más de su parte colocando una tarima que hubiera permitido mejor visibilidad y, sobre todo, una mucho mejor acústica.

Queda en cualquier caso la espléndida música de Iribarren, magníficamente escrita en un reconocible estilo concertado a la italiana, y el interés (algo menor, pero no desdeñable) de la, ya en estilo clásico, de Torrens, música que fue servida por Fasolis en versiones vitalistas y vigorosas, con una OBS (que contó con un estupendo Stefano Barneschi de concertino) al nivel de depuración, refinamiento sonoro y entusiasmo habituales. Brillantísima María Espada, con algunos roces muy al final, y muy expresivo Hernández-Pastor, que aquejado por una laringitis tuvo algunos problemas para hacerse oír.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios