El Reina Sofía expondrá once cuadros de Carlos González Ragel

  • El pintor jerezano será uno de los autores comprendidos en la muestra 'La noche española', donde se codeará con artistas de la talla de Picasso o Miró · Los comisarios son Patricia Molins y Pedro Romero

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Once cuadros del pintor jerezano Carlos González Ragel (1899-1969), el inventor de la 'esqueletomaquia', estarán expuestos desde el próximo día 20 hasta el 23 de marzo en el Museo Reina Sofía de Madrid, al lado de artistas como Picasso o Miró, dentro de la muestra 'La noche española', La iniciativa, que tiene como comisarios a es Patricia Molins y Pedro G. Romero, tiene como principal objetivo revisar por primera vez la posición del flamenco en el marco de la cultura visual y a través de la mirada de los pintores más prestigiosos, desde aproximadamente 1865, fecha en la que el pintor Edouard Manet viaja a España para ver de cerca las pinturas de sus maestros españoles, hasta 1936 , cuando el inicio de la Guerra Civil española induce a Francis Picabia a retratar en 'La révolution espagnole' una típica estampa flamenca con una Manola y dos esqueletos adornados de bandera y clavel.

La exposición incluye unas doscientas obras (pintura, escultura, dibujos de decorados y figurines -además de vestuario original- para danza y teatro, fotografías, filmaciones, publicaciones y documentos) de autores europeos y americanos. Las obras proceden de colecciones particulares y de museos de Europa, Estados Unidos y latinoamérica. En el caso de González Ragel, ha sido muy importante la colaboración de José Montero Díaz, sobrino de la viuda del pintor, Amalia Montero, quien fue fiel guardiana del legado artístico de su marido.

A pesar de su importancia, González Ragel (él firmaba con j) es un gran desconocido para buena parte de los jerezanos. Nació el 22 de diciembre de 1899, por lo que él mismo decía con sorna que "fuí el premio gordo de la lotería" y murió el 28 de noviembre de 1969 en el hospital psiquiátrico de Cienpozuelos, donde pasó internado los doce últimos años de su vida debido a los trastornos que padecía y a su alcoholismo.

Como anécdota curiosa, decir que a los tres años ganó el concurso del niño más guapo de España. Tras la muerte de su madre, se trasladó a los 16 años con su hermano Diego a Madrid, donde comenzó a conocer la vida bohemia.

La muerte de su padre provocó su vuelta a Jerez a los 23 años, y junto a su hermano Javier se hizo cargo del prestigioso estudio fotográfico que tenía su progenitor. Expone fotografías en el Ateneo jerezano con bastante éxito, pero el estudio decae por la mala administración y la dejadez. Continúa pintando y se marcha de nuevo a Madrid. En 1931, con tan sólo una carpeta de dibujos como única tarjeta de presentación, consigue exponer en el Museo de Arte Moderno. Ahí comienza a hacerse famoso y se convierte también en un personaje ilustre de la sociedad jerezana pero, según José Montero, "eso fue su perdición, porque se endiosó y se dio al alcoholismo". Fue ingresado en el hospital psiquiátrico de Málaga en 1936, y tras ser dado de alta se traslada a Sevilla, ciudad en la que, lejos de mejorar, empeora, y tiene que ser ingresado de nuevo, aunque esta vez en el hospital psiquiátrico de la capital hispalense.

En 1937 expone en Sevilla, y pone los cuadros en el suelo "para que la gente tenga que ponerse en pompa". Vuelve a Jerez y en 1941 hace una exposición en el hotel Los Cisnes. Allí casualmente ve su obra el 'cuñadísimo' de Franco. Serrano Suñer, quien le facilita exponer en el hotel Palace de Madrid en 1941. También expone en el patio del Ayuntamiento de Jerez y su última muestra vuelve a ser en el hotel Los Cisnes en 1955.

En el período de entreguerras vive una época difícil pero, además de su pintura, realiza trabajos para carteles, etiquetas de vino, el diseño de las grecas de chinos de la plaza del Arenal y, además, colaboró con Benlliure, autor de la estatua ecuestre del general Primo de Rivera, enviándole diversas fotografías de caballos. Los autores que más le influyeron fueron Rembrandt, Van Gogh y Goya, así como el expresionismo de Gutiérrez Solana, Posada y Enrique Herreros. El pasado mes de mayo hubo una exposición sobre González Rajel en Vitoria, promovida por el hospital Santa María de las Nieves bajo la supervisión de Javier Girbau. Esta exposición fue totalmente organizada por el historiador del arte gaditano Lorenzo Alonso de la Sierra, y contó también con algunas obras cedidas por el hospital psiquiátrico de Cienpozuelos.

Incluso existe una tesis doctoral sobre este artista realizada por la psicóloga jerezana Mercedes Díaz bajo el título 'Análisis de la personalidad y de los otros trastornos psicopatológicos del pintor jerezano Carlos González Ragel'. La principal característica de su obra es que las personas y animales que pinta aparecen esqueletizados, y son perfectamente reconocibles por su constitución ósea. Ragel llamó a este estilo 'esqueletomaquia' o "el arte de ver más allá de lo que alcanzan nuestros ojos". Según Mercedes Díaz, "para muchos fue un loco con trazos de genialidad y para otros tantos fue un gran artista que tuvo la mala suerte de enfermar, en una época en la que no había tratamientos eficaces y que le tocó sufrir por partida doble: por las vivencias tremendas que la enfermedad le impuso y por el terrible efecto que ello provocó en su creatividad".

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