Richard Hell, un hombre del punk

  • El músico estadounidense repasa en Málaga su trayectoria en The Voidoids, Television y junto a Johnny Thunders, esta tarde, en las terceras jornadas 'Poesía del rock' del Instituto Municipal del Libro

En primera persona, así es como el estadounidense Richard Hell (1949) vivió el punk, y así lo va a contar esta tarde a las 19.30 en el AC Málaga Palacio, con la conferencia inaugural de las terceras jornadas Poesía del rock, organizadas por el Instituto Municipal del Libro, ciclo que dirige la periodista y escritora Silvia Grijalbo.

Cultura punk: mis años en grupos de rock (1974-1984), es el título de la charla que el seminal Hell tiene hoy en Málaga, una oportunidad para conocer de cerca la experiencia de uno de los hombres del punk. Cuando en 1973 su primera banda, Neon Boys, grabó las maquetas de Love comes in spurts y That's all I know (Right now), nació el punk. Aquellas dos canciones fueron el pistoletazo de salida de lo que sería una revolución en la música popular y, por extensión, en la sociedad.

La primera banda con la que Hell hizo verdadero ruido fue con Television, conjunto que formó con Tom Verlaine -antiguo compañero de instituto, y en Neon Boys, al que llamó a Nueva York-. Desde 1974, el grupo se adueñó del CBGB, el local en el que se escribió la historia del rock de los 70 en Manhattan. Allí, Hell era el rey: el músico y poeta -comenzó a publicar a partir de los 21 años en revistas como Rolling Stone, y antes en su fancines-, inventó la estética punk, tanto los cortes de pelo como la vestimenta- que fotocopiarían los Sex Pistols. Hell y Verlaine construyeron allí su leyenda, además del escenario.

Pero todo iba muy rápido en Nueva York y aún más en la vida de Richard Hell. En 1975 ya no formaba parte de Television -¿aclarará esta tarde si se marchó o lo echaron?-, y formó The Heartbreakers, junto a los ex New York Dolls Jerry Nolan y el legendario -casi mítico por su abultado y excesivo anecdotario- Johnny Thunders.

No frenó su ritmo Hell con The Heartbreakers y en 1976 ya había abandonado el grupo para crear otro nuevo, The Voidoids, en esta ocasión con Robert Quine como gran compañero de viaje. Dos discos duró esta aventura, en la que el exceso de Hell con las drogas obligó a su fin. En apenas tres años, Richard Hell había creado tres de los mejores grupos del punk antes de la explosión popular de 1977 con el debut de los británicos Sex Pistols.

Tras el final de los días locos de mediados de los 70, Hell retomó su carrera de escritor -publicó su primera novela, Go now, en 1996-. Su último coqueteo con el rock fue en 1990 con la banda Dim Stars, en la que contó con la compañía de Thurston Moore y Steve Shelley, de Sonic Youth y de nuevo con Quine.

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