Sartenes verborreicas

  • Desguace Teatro inaugura hoy el ciclo de teatro para centros escolares con la obra 'Cuentos de Pan y Pimiento'

Humor y sales de frutas. Desguace Teatro presenta esta mañana a las 10 y a las 12 horas en el Teatro Alhambra los Cuentos de Pan y Pimienta, una obra en la que los 'cacharros' de la cocina toman vida propia y donde los dos pinches protagonistas cocinan ante los niños. Y después se lo comen. "Cuando hemos tenido que hacer tres funciones hemos acabado realmente empachados", explica el actor Tomás Pombero, quien representa el personaje de Pimiento, el ayudante de la chef de nombre Pan.

Desguace Teatro ganó con esta historia culinaria el Premio a las Compañía Revelación en el Festival de Palma del Río. "Queríamos hacer un espectáculo para los niños sobre la alimentación y hemos seleccionado piezas de cuentos tradicionales en los que se menciona la comida pero versionados por el personaje de Pimienta", enumera Pombero. "Hacemos teatro de objeto y utilizamos instrumentos de la cocina como títeres: una cacerola, una sartén, una tapadera, una cafetera que hace las veces de soldadito de plomo...", enumera Pombero.

Pan y Pimiento hacen un repaso por Caperucita Roja, por la casa de chocolate de Hansel y Gretel, Los tres cerditos, Pinocho o El soldadito de plomo, todos estos cuentos con La Bella y la Bestia como hilo conductor.

"Es una obra muy divertida y loca", resalta 'Pimiento'. "Nosotros fabricamos la pasta con su harina y sus huevos y acabamos cociendo los spaghetti". Un buen remedio para niños que, preguntados de dónde viene la leche, alguno ha llegado a contestar que de la botella. "Ellos ven cómo fabricamos los spaghetti y es algo que, en el teatro, resulta algo mágico para los niños". Otro de los objetivos de Cuentos de Pan y Pimiento mostrar a los niños el mundo de la cocina, "un espacio que puede ser muy creativo".

Desguace Teatro ha llegado al mundo del teatro para niños tras obras como La alternativa, donde criticaban los efectos de la botellona y sus soluciones políticamente correctas o El hermano mellizo de Dios, donde elucubraban con ironía sobre un presunto hermano bastante despistado "aunque con total respeto a los creyentes y a la Religión". "Los niños son muy receptivos y lo ven todo desde un prisma mágico", explica Pombero. "Los adultos saben que están ante un actor pero los niños no disciernen entre personaje y persona y muchas veces vas por la calle y te llaman por el nombre de Pimiento".

Los Cuentos de Pan y Pimienta cuentan con la dirección escénica del argentino Claudio Hochman, asiduo a la compañía granadina Canela. "Todo lo que monta suele tener unos resultados espléndidos y es un genio reconocido en cuanto a la creación", dice el actor convencido.

De momento, y con las dos funciones de esta mañana, es de esperar que el desayuno antes de las actuaciones no sea muy copioso. "Dejamos un buen olor a comida en los teatros a los que vamos", concluye un actor al que a veces se le 'indigesta' su profesión.

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