La enseñanza en Jerez a finales del siglo XIX

LA Revolución septembrina dio paso a un nuevo orden en el que se establecerían el sufragio universal, las libertades de imprenta, de reunión, de asociación y, en el caso que nos ocupa, de enseñanza y de religión. Un decreto-ley de 1868 y la Constitución española de 1876 permitieron crear con gran facilidad centros docentes, situación que aprovecharon determinados sectores sociales como iglesias protestantes, asociaciones católicas, organizaciones obreras, grupos laicistas, etc., para abrir sus establecimientos docentes. Jerez no fue una excepción y el panorama educativo cambió radicalmente en comparación con años anteriores.

El estancamiento de la iniciativa pública quedó compensado con la proliferación de escuelas privadas. A las tradicionales pequeñas escuelas creadas y dirigidas por maestros y maestras se sumaron las establecidas por las asociaciones e instituciones antes mencionadas, siendo la primera en reaccionar la empresa bodeguera de Manuel M.ª González Ángel (González Byass en la actualidad). Los protestantes también actuaron prontamente con la creación de una escuela en la capilla de las Angustias y dos en el emergente barrio de Mundo Nuevo. Los católicos jerezanos no vieron con buenos ojos estos centros docentes y decidieron contrarrestar la influencia con el establecimiento de escuelas cercanas a las anteriores, ya fuera directamente o a través de órdenes religiosas docentes ayudadas por la familia Domecq o por la Fundación Juan Sánchez. De esta forma aparece un nuevo esquema en la enseñanza privada jerezana; ahora la mayoría de estas escuelas estarán controladas por comunidades religiosas. A la ya existente de las dominicas del Beaterio del Santísimo Sacramento se sumaron las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, las Esclavas del Sagrado Corazón, las Hermanas Carmelitas de la Caridad, la Compañía de María, las hijas de María Auxiliadora, el Santo Ángel de la Guarda, los marianistas del padre Chaminade y, sobre todo, los Hermanos de la Escuelas Cristianas. Estos últimos los más importantes, no sólo por el amplísimo número de alumnos que acogieron, sino por la impronta que han ido dejando en la sociedad jerezana desde finales del siglo XIX hasta la actualidad. Los Hermanos que pasaron por las aulas de San José, del Sagrado Corazón de Jesús en Mundo Nuevo o del Buen Pastor supieron ganarse el aprecio de sus alumnos y consiguieron para ellos un nivel cultural y social que en la centuria anterior fue muy valorado.

Hoy martes a las 20:00 en la Academia habrá ocasión de ampliar estas líneas.

Juan Luis Sánchez Villanueva (CEHJ)

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios