La exposición 'Guada, Memoria del agua' llega al palacio provincial

  • Las fotografías de Vera Borja muestran la parte más cristalina de la provincia

Una jornada que comienza con el amanecer en la sierra de Grazalema y que recorre cada rincón de la provincia, empapada por el fluir de sus ríos, hasta llegar a la desembocadura del mar. Tal es el viaje que nos invita a hacer José Manuel Vera Borja a través de la mirada de su objetivo.

La colección fotográfica Guada, memoria del agua, presentada ayer por la diputada de Cultura, Ana Mosquera, y el resto de organizadores, se inaugura hoy en el Palacio Provincial, donde cierra la gira expositiva que inició en Benalup en junio de 2007.

Esta muestra pretende ilustrar la riqueza del agua como fuente de vida y "sensibilizar a los ciudadanos de su importancia", según indicó el coordinador de Medio Ambiente, Julio Acale.

El agua y la multitud de problemas que acarrea su escasez está en el centro de interés de la Diputación, que a través del área de Medio Ambiente está desarrollando -en colaboración con la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir- un programa de protección y reforestación de los márgenes de los ríos y arroyos.

La exposición se compone de un total de 60 fotografías y cuenta con la proyección de un vídeo de 25 minutos de Juan Carlos González-Santiago.

Tras año y medio de trabajo y de viajes a lo largo y ancho de la geografía gaditana, José Manuel Vera Borja ha logrado plasmar en imágenes la belleza, lo desconocido y casi lo espiritual que entraña un elemento, en ocasiones tan insignificante para muchos, como es el agua que baña los cultivos, que da de comer a la pesca, que empapa nuestras calles cuando cae la tormenta y que se instaura como un auténtico espejo en el que se reflejan los rayos del sol y de la luna.

Vera Borja, que se considera un verdadero "privilegiado" por haber visto más allá de las puertas de muchos gaditanos de nacimiento, hace un recorrido por los miles de lugares y escondrijos desde la Sierra, pasando por La Janda y hasta llegar a la Bahía.

El fotógrafo aseguró que ha sido una experiencia "casi mística" llegar al nacimiento del río Guadarranque, en Jimena, que "es un bosque tropical donde entra la luz del sol casi a rayitos y donde descubres el agua turquesa". Asimismo, apuntó la grandeza de las nubes en pleno temporal: "Me he dejado empapar de ese viento y esa agua, es casi magia".

La bahía de Punta Paloma, la Isla de Sancti Petri, la vegetación de la Vía Verde que nos transporta a las tierras de Venezuela o India, el río de la Miel en Algeciras, la costa de Conil y la playa de la Caleta de Cádiz son también protagonistas en Guada, memoria del agua.

La exposición se abre al público con el color de los campos de girasoles de El Palmar y muestra el ciclo de la vida desde que nace una gota hasta que muere, así como la sequía que hace despertar a los fantasmas que se ocultan en el fondo del embalse de Guadalcacín.

Con estas instantáneas, su autor invita a la reflexión ciudadana. "Somos poco más que agua y, para el hombre, el agua es la vida. Imaginar Cádiz desde la distancia es dejarse extasiar por una luz reflejada en los espejos de mares, caños, marismas, lagunas, salinas y ríos, que confieren su misteriosa naturaleza", atestigua José Manuel Vera Borja.

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