La quimera del oro en el Amazonas

  • El malagueño Pedro Delgado relata en su libro 'Neguinha la garimpeira' una odisea brasileña a caballo entre la crónica y la novela en la que se cruzan indios yanomami, mineros furtivos, terratenientes y misioneros

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La propia visión del mundo es tan frágil como la distancia a la que se sea capaz de viajar. Basta cruzar algunos charcos para comprobar que el tiempo no ha transcurrido de la misma manera en todas partes. Por eso Ulises pasó años perdido por el Mediterráneo antes de volver a Itaca: después de Troya, el mundo nunca volvería a ser el mismo y el héroe necesitaba reconstruir sus coordenadas. En este juego de realidades que descubren nuevos tiempos (o maneras distintas que adopta éste para transcurrir) a partir del espacio, o la distancia, no faltan quienes hacen del viaje objeto artístico mediante la traducción de la experiencia en obra. Málaga tiene un caso de especial interés en Pedro Delgado, que pertenece, como él mismo explica, al grupo de escritores "que pone kilómetros de por medio". A lo largo de su vida, ha viajado, ha visto, ha vivido y ha escrito. Su último libro, a caballo entre la crónica periodística y la novela de aventuras clava su bandera en el Amazonas brasileño en una historia surcada por buscadores de oro, terratenientes, misioneros, víctimas y verdugos: Neguinha la garimpeira (Editorial Barrabés).

Delgado, que ha sido atleta de élite, compagina actualmente su trabajo como profesor con los viajes y la literatura. Ha escrito los libros Al sur del Sáhara y Carta desde el Toubkal, aún pendiente de publicación y ganador del Premio Desnivel de literatura de montaña. Neguinha es el primer volumen en el que vierte su viaje en Brasil, al que seguirá un Cuaderno del Amazonas. Viajó en 2004 a Boavista, en el estado brasileño de Roraima, invitado por los padres misioneros de la Consolata para conocer el trabajo que la congregación desarrolla en las reservas de los indios yanomami. Su primera idea fue la de escribir un libro convencional de viajes, pero enseguida conoció a María Ivonete Rodrigues Ferreira, Neguinha, y cambió de parecer. "Tenía ante mí a una verdadera heroína, una mujer que había sufrido todos los abusos, que había sido violada en su juventud y que para salir adelante había decidido viajar a lo más profundo del Amazonas en busca de oro", describe Delgado.

Azotada por el hambre, Neguinha se convirtió en una garimpeira (buscadora de oro) y se dejó buena parte de la vida en los garimpos, terrenos de nadie entre las reservas y las ciudades en las que los fazendeiros (hacendados y ganaderos) imponen su ley haciendo correr la sangre con impunidad. "En los 80, la fiebre del oro representó para muchos en Brasil una posibilidad de salir de la miseria, incluso a costa de la propia vida", explica Delgado. "Miles de personas se adentraban en los garimpos en busca de oro, a merced de los terratenientes y de la malaria, y luego cambiaban lo que encontraban en las oficinas de las ciudades". Actualmente, la extracción de oro en las reservas es ilegal "pero esto no quiere decir que haya dejado de hacerse: los garimpeiros siguen trabajando de manera furtiva y las oficinas siguen cambiando el oro de forma clandestina".

Neguinha es la crónica novelada de esta apuesta, demasiado parecida a la ruleta rusa. También es el particular Corazón de las tinieblas de Pedro Delgado, cuya percepción de la realidad cambió sustancialmente en Brasil: "Soy ateo, pero la misión que desempeñan allí los padres de la Colegiata me llenó de un profundo respeto. No van a Brasil a dar de comer a las gallinas, han reinsertado a muchos garimpeiros y gracias a ellos Lula ha aprobado nuevas reservas indígenas".

De hecho, Neguinha tiene actualmente un trabajo estable. "Pero el peligro nunca duerme allí". Vale la pena leer para conocerlo.

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