Una renovada 'Romeo y Julieta'

  • La ópera de Charles Gounod se pone en escena mañana y el sábado en el Villamarta · El tenor Ismael Jordi y la soprano Ruth Rosique protagonizan este montaje, resultado de un análisis sincero

La ópera 'Romeo y Julieta' de Charles Gounod llega renovada al Teatro Villamarta los días 24 y 26 de enero. Una producción del coliseo jerezano, que fue presentada ayer por la delegada de Cultura y Fiestas, María Dolores Barroso, el director musical, David Giménez Carreras, el director de escena y del Teatro, Francisco López, el encargado de la escenografía y figurines, Jesús Ruiz, el gerente de Diario de Jerez, Miguel Berraquero, la soprano Ruth Rosique (Julieta), el bajo Alexander Vinogradov (Fray Lorenzo), y el barítono Juan Tomás Martínez. El tenor jerezano Ismael Jordi encara el papel de Romeo en esta ópera, una de las producciones del Villamarta "más exitosas", según Francisco López.

El montaje de esta "nueva" Romeo y Julieta es similar a la puesta en escena de 2003, "aunque como ocurre con cualquier hecho en vivo y en directo, yo diría que no tiene nada que ver con la de entonces. Hemos encomendado la realización vocal y musical a un equipo prácticamente nuevo", apuntó López.

Sobre esta historia universal, Francisco López contó que es una "grandísima ópera de Gounod. Creo que es la ópera, con la excepción de 'Carmen' de Bizet, más importante en el concepto que yo tengo por ópera: que llega a serlo cuando hay un absoluto ensamblaje entre la historia que se cuenta y la música y la vocalidad, que hacen que nos llegue de la manera mejor posible". Para el director del Teatro Villamarta esta fusión "se da a raudales en esta ópera", ya que esta obra "llega donde la palabra hablada no llega". "Hemos querido -finalizó López- poner énfasis en los conflictos fundamentales que plantea la obra, no sólo desde el punto de vista de lo que es la relación entre los protagonistas, sino ver qué situaciones se dan en esta obra que trascienden la historia individual".

David Giménez Carreras, que debuta en Jerez, ciudad en la que dijo sentirse "muy a gusto", apuntó que "lo importante cuando uno se enfrenta a una historia nueva y se plantea cómo va a interpretar esa partitura, es la misión de llevar a la vida algo que está en el papel y que sobre él no significa nada. La música sólo existe cuando se está interpretando". Giménez Carreras subrayó que en una ópera como 'Romeo y Julieta' "uno tiene que encontrar la manera de que todos los sentimientos, el lenguaje y la música se traspasen al público".

Ruth Rosique, que ya ha subido en otras ocasiones a las tablas del Villamarta, se sintió "encantada de estar de nuevo en casa", y se mostró muy satisfecha con su papel, "y es que este rol me permite expresar muchos sentimiento diferentes".

Jesús Ruiz destacó que se sentía "especialmente orgulloso" de este trabajo "ya que esta modernidad o ese intento de ser original no es el resultado de una moda, sino del análisis profundo y un intento de ser sincero y veraz con la obra que se cuenta".

Por su parte, María Dolores Barroso, subrayó la importancia de que el Teatro Villamarta contemple la producción propia como línea de trabajo en su actividad lírica. "Es un atrevimiento y es de justicia reconocer este esfuerzo", apuntó. Asimismo, Miguel Berraquero reafirmó el apoyo de este Diario hacia la cultura en general y hacia la ópera en particular, "con un compromiso de divulgación de este género".

Este montaje de 'Romeo y Julieta' ya se estrenó en Oviedo en 2002, y al año siguiente en Jerez, y ha podido verse también en Santander y Málaga.

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