Es como un gran símbolo para Sevilla. En esta historia todo es grande, hay que advertirlo. El Banco de Andalucía pudo ser el gran banco de los andaluces, como el Santander de los montañeses y buena parte de España. Pero no fue lo mismo. El Banco de Andalucía se fundó en Jerez, en 1844, y pereció en Sevilla, en 2009. En sus orígenes del XIX estuvo vinculado a los negocios del vino. Centró su actividad en Jerez, El Puerto y Cádiz, y algo después en Sevilla y Huelva. Fue el banco de la Baja Andalucía. Trasladó su sede a Sevilla en 1991. Pero 18 años después, se lo tragó el Banco Popular Español, en el proceso de fusiones bancarias. De modo que nos quedamos sin la Liga Andalucía. La sede principal de un extinto banco será reconvertida en un gran hotel de lujo, que abrirá sus puertas en 2018. El sino de los tiempos.

Entramos en la segunda parte. Por 35 millones de euros lo adaptarán a gran hotel, con 56 empleados. Datos importantes, aunque diferentes a la sede de un gran banco. El alcalde Espadas dijo, en cierta ocasión, que en Sevilla hay espacio para otro gran hotel de lujo. Y para algunos más, de paso, se podría añadir. Éste, desde luego, no será un hotel más, sino que aporta al elenco de flag ships de los hoteles sevillanos. La cadena AC by Marriot es de las más prestigiosas, y lo incluirá en el segmento de lujo Autograph, centrado en las cinco estrellas. Ahí figura, entre otros, el Santo Mauro, de Madrid. O el Palacio de Santa Paula, de Granada, ubicado en un antiguo convento, dicho sea sin señalar.

El nuevo hotel de AC by Marriot, como todo el mundo sabe, ocupará un lugar privilegiado. A la vera del Ayuntamiento, la Casa Grande de la ciudad. Está en la carrera oficial de la Semana Santa (al derecho y al revés) y pueden ver todo desde la habitación, sin pagar sillas ni palcos, ni que te desalojen por un pasillo de seguridad. Está cerca de la Giralda. También pueden ver la iluminación navideña fabricada en Puente Genil, y si volvieran los mappings sólo necesitarían bajar. Suponiendo que el turista sea un literato, le atraerán las ferias de los libros en la Plaza Nueva. Y si es un fanático de las compras, le queda muy próxima la milla de oro del comercio. Y bebercio encontrará por todas partes,

Sorprende que nadie lo hubiera advertido antes, y que durante muchos años perdieran el tiempo inutilizando ese edificio con un banco. Como si no existiera ninguno en la Plaza Nueva.

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