Fragmentos

Juan Ruesga Navarro

La Sevilla del Hotel Luz

¿Se imaginan un hotel de lujo, como era el Luz, en pleno centro de Sevilla?

Hace unos días conocimos la noticia de que el edificio del Hotel Biarritz, obra de Aníbal González, iba a ser transformado en alojamientos turísticos, después de ser durante unos años oficinas, que habían languidecido y por fin clausurado. El círculo se cierra.

Los hoteles de Sevilla que se construyeron a principio del siglo XX, con las expectativas de la Exposición Iberoamericana de 1929 pronto cedieron el paso a otra Sevilla que después de los largos, grises y un tanto provincianos años cincuenta, por mucho que los queramos idealizar, quiso rediseñar su centro comercial y financiero.

Así, por ejemplo, el Hotel Madrid de la Plaza de la Magdalena, una de las referencias de la vida sevillana real y de ficción de la primera mitad del siglo pasado, tras años de cierre, abandono y derribo, dejó paso a Galerías Preciados.

Los hoteles de la Plaza Nueva, el Cecil-Oriente, el Márquez, que aún formaban parte de la arquitectura original de 1848, fueron sustituidos por otro tipo de oficinas y comercios que entonces parecieron que modernizaban Sevilla. Una nota aquí a la familia Otero que desde la Fonda de Inglaterra supo atravesar el tiempo hasta llegar a hoy con su apuesta siempre clara.

La apertura de la tienda de Loewe fue el espaldarazo de las nuevas maneras comerciales y arquitectónicas.

La revolución de la nueva artesanía de lujo de Enrique Loewe encontró su forma en la arquitectura que propuso el arquitecto Javier Carvajal, el pintor y escenógrafo algecireño Vicente Vela y el fotógrafo Francesc Catalá-Roca. ¿Cuál era la fórmula del lujo que nos proponía Loewe para la sociedad española de esos años y venideros? Mucho talento y una calidad incontestable.

El encuentro del diseño nórdico y la calidad de la artesanía de la napa española. Desde 1996 todo el imperio Loewe es propiedad de la multinacional del lujo LMHV. Pero esa es otra historia.

En esos mismos años se construyó un hotel de lujo en Sevilla, el Hotel Luz Sevilla, que respondía a esos mismos parámetros arquitectónicos y formales. El solar de lo que fue antaño el Palacio de Villasís y después Colegio de los Jesuitas, fue adquirido en 1958 por el Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Sevilla.

Allí se edificó en 1966, con un brillante proyecto del arquitecto Eleuterio Población, un conjunto singular en el centro de Sevilla, que englobada el mencionado Hotel Luz y el cine Villasís, con un aforo de cerca de ochocientas butacas. Unas líneas sobrias y funcionales, unos paramentos de piedra clara y una apuesta por la luz, la vegetación y los materiales nobles, madera y cuero, representaban el nuevo lujo que se proponía, como el de la tienda Loewe, en contraste con el regionalismo que lo rodeaba.

En 1977, el cine fue demolido y sustituido por oficinas de la entidad propietaria y en ese tiempo el hotel transformado en viviendas.

¿Se imaginan en los tiempos actuales un hotel de lujo, como era el Luz, en pleno centro de Sevilla? Quizás el ciclo expansivo del turismo que estamos viviendo pueda recordarse en el futuro por los edificios que rescató del cierre y abandono y que rehabilitó como hoteles.

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